Todo sucede delante del comensal, 22 personas alrededor de una cocina vista donde se elaboran los platos. Tetsu tiene una carta de 12 platos y 3 postres, que van variando según temporada, más la especialidad del día. Opción de menú Omakase (90 €) y armonía de vino (65 €).
Así se presenta este restaurante que abrieron el pasado 28 de enero João Kather y Miguel de Aguilar, dos estudiantes formados en el MOM Culinary Institute de Madrid, que con tan sólo 20 y 19 años respectivamente, han convertido en uno de los sitios más solicitados de la escena gastronómica madrileña.
Una barra tipo teppanyaki, un estilo de cocina que gira en torno a una enorme plancha de hierro (teppan en japonés) en la que se cuecen o asan los platos a la parrilla (yaki). Pero en este caso, como explican, no es el típico teppanyaki “aquí lo llevamos a un nivel mucho más gastronómico con una carta breve, especialidades del día y lo mejor de la temporada”.
Para muestra un botón, su versión de la clásica ensalada de tomate, cebolla y atún, se elabora con tomate Amela, una variedad japonesa de sabor dulce que se cultiva en Granada y que reciben de la Cooperativa La Palma, acompañado de un consomé frío de cebolla y katsuobushi —láminas finísimas de bonito curado y ahumado— que sustituyen al atún, explican es su perfil de IG @tetsu_restaurante.
Otra de las propuestas, la almeja fina gallega al vapor, con una reinvención de la salsa beurre blanc con mantequilla y caldo dashi japonés elaborado con alga kombu, katsuobushi y seta shiitake. Para terminar, un toque de yuzu, aceite de hinojo y salicornia fresca.
En el apartado de postres, el dango de vainilla, un dulce japonés tradicional elaborado con harina de arroz glutinoso, tofu blando, azúcar y agua que se cocina también a la plancha, cubierto de caramelo de sésamo negro.
Una experiencia cercana y centrada en el placer de disfrutar de una comida autentica y creativa en la calle Marqués de Villamagna, 1.