Entrevista Christian Barré

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Autor: Maricar de la Sierra
Fecha Publicación Revista: 01 de julio de 2016
Fecha Publicación Web: 23 de junio de 2016

Desde el moderno despacho de una tranquila zona de Arturo Soria, Christian Barré dirige los destinos de siete emblemáticas bodegas españolas del grupo Pernord Ricard, como Campo Viejo, Azpilicueta, Alcorta, Ysios, Tarsus, Aura o Las Campanas.

Parisino, maneja bien la cantidad y la calidad. Estudió Comercio Internacional en la CECE de Marsella y en 1986 comenzó a trabajar en Pernord Ricard para la exportación en Bélgica, Luxemburgo y Holanda. Al año siguiente le nombraron gerente de exportación para África. En 1996, pasó a ser gerente de los países escandinavos, Benelux y Canadá y cinco años después, coordinador de las actividades del grupo en Canadá. En 2009 llega a España para encargarse de los vinos de Domecq Bodegas. Vive en Madrid con su mujer y sus dos hijos. Está contento y se le nota.

Además de francés, habla inglés, un estupendo español -incluso con expresiones castizas “como una moto”-  y se defiende en alemán e italiano. Sagaz hasta en la mirada, es sereno, práctico y sonriente. Pero nunca pierde de vista “los números” de sus vinos, ni la importancia de elevar la calidad para conseguir buenos resultados.

Club de Gourmets.- ¿Cuál es el balance de sus 5 años en España?

Christian Barré.- Estoy muy contento. Hasta que en 2005 compramos Allied Domecq, el vino español era desconocido en Pernord Ricard. Antes el grupo tenía un pie importante en el sector con los vinos australianos Jacob’s Creek, algo en Argentina y Nueva Zelanda. Fue una grata sorpresa encontrarme con un equipo fantástico, abierto y dispuesto a ponerse las pilas. En España tenemos 340 personas y yo procuro mantener una relación directa con todos porque es la forma de sentir el pulso de la empresa. En cuanto a la exportación, en 2010 Pernod Ricard decidió dar un paso importante, creando Pernod Ricard Winemarkers a nivel mundial, del que Domecq Bodegas entró a formar parte. Estamos en contacto permanente con nuestros colegas de exportación.

Dirige siete bodegas en cuatro denominaciones de origen, ¿cuál es su apuesta?

Hoy tenemos 7 bodegas en cuatro DO, pero hace 4 años, teníamos 13 bodegas. El hilo conductor de nuestra estrategia no es tener marcas en todas partes, sino pocas marcas y muy fuertes en las DO emblemáticas de España y, por supuesto, que sean rentables. Por eso hemos vendido las bodegas que teníamos en zonas de España donde nuestra presencia era marginal. Tenemos cinco en Rioja que es claramente para nosotros el eje central de nuestra estrategia: Campo Viejo, Alcorta, Azpilicueta, Age y la joya de la corona, Ysios. Nos hemos centrado en mejorar la calidad de esos vinos y el reconocimiento ya está llegando.

¿Cómo se seleccionaron esas bodegas? Hay mucha diferencia entre un Campo Viejo o un Ysios

Juegan diferentes roles. A nivel de grupo tenemos cuatro marcas estratégicas: Campo Viejo y Jacob’s Creek, en Australia; Brancott State, en Nueva Zelanda y Graffigna, en Argentina. Lo que quiere decir que para cualquier cosa que quiera organizar con vino una filial a nivel mundial, tiene que contar con esas marcas. Tenemos otras marcas estratégicas con menos consistencia a nivel internacional, pero con un peso importante en España como Azpilicueta o Ysios, que poco a poco van entrando en los mercados de exportación en ese segmento de los vinos de lujo. Además, marcas con un grado de prioridad un poco inferior, pero que juegan un papel importante en España, como Alcorta y Siglo, en Rioja, Tarsus, en Ribera del Duero y Aura en Rueda y Las Campanas en Navarra.

¿Están previstas más inversiones en España?

En un futuro inmediato, en bodegas, no. Tenemos claro que nuestras inversiones van a estar en nuestras marcas, para tener capacidad de crecer y tener las herramientas en marketing y promoción para que crezcan.

¿Con qué criterio, apostando más por la calidad o por la cantidad?

Me parece interesante que, si miramos Campo Viejo en el extranjero, tiene una imagen bastante premium y un nivel de precio superior. En España tenemos una situación distinta porque dentro de Rioja es un nivel de precio intermedio y una imagen de una marca bastante popular. Pero, a pesar de eso, si se miran las calificaciones de Campo Viejo respecto a sus principales competidores, a nivel de calidad, a pesar de los volúmenes que estamos comercializando, tienen muy buenas puntuaciones. En este caso el volumen no impide  que sean vinos de muy buena calidad. Es una bodega de alta tecnología que permite el control de calidad.

Campo Viejo ¿es un caso único?

Este año fiscal, todo parece indicar que superaremos los dos millones de cajas. De muy lejos es la marca más vendida en Rioja y creciendo a un ritmo de un 10 por ciento. En Inglaterra, que es nuestro principal mercado de exportación, va como una moto, crece un 30 por ciento. Pero no solo allí, en Europa en general y en nuevos mercados, como Rusia y en América del Norte y Canadá.

¿Cuál es la niña de sus ojos?

Tres: Campo Viejo, porque obviamente, es la prioridad de la empresa; Azpilicueta porque gracias al trabajo de todo el equipo y, fundamentalmente al de la enóloga Elena Adell, hemos conseguido un nivel de calidad excelente, posicionado a un precio adecuado en un mercado como el español donde realmente el vino está poco valorado. Me refiero al precio, porque una botella de vino en España cuesta una miseria; los vinos, en general son demasiado baratos, aunque hay excepciones. Con el crianza de Azpilicueta hemos conseguido una calidad buena a un precio que ronda los 8 euros y tenemos un crecimiento interesante, funciona muy bien.

Una tercera marca sería Ysios, con un trabajo de fondo muy importante durante los últimos 3 años para que la calidad del vino superara al conocimiento de la bodega. Cuando llegué pensé que no podía ser que cuando la gente hablaba de Ysios solo lo hacía por su espectacular bodega. El punto de entrada tiene que ser el vino, luego apoyado por una bodega, pero no al revés. El Reserva 2007 ha obtenido 93 puntos en la Guía de Vinos Gourmets 2014.

En el tema de los precios, ¿es más importante mantener una imagen o tener flexibilidad?

Hay dos aspectos. Primero, el posicionamiento del precio es clave. No puedes pretender posicionar un Azpilicueta a 8 euros y en botella estar ofreciendo 2 de calidad. Tiene que haber una lógica perfecta entre lo que pretendes y lo que ofreces. El consumidor no es tonto. Una vez que estás a un nivel de precio, es muy complicado cambiarlo, nadie quiere hacerlo a la baja excepto las cadenas de supermercados, es su juego.

En estos momentos ¿cómo se sortea la crisis?

En nuestra parte de vinos nos afecta, pero a pesar de eso tenemos marcas que están creciendo, como Azpilicueta. Para sortear la crisis es clave la innovación, por esta razón hemos sacado el Campo Viejo ecológico; Tarsus Rueda; en unos meses habrá novedades en Azpilicueta y Campo Viejo.

Al mismo tiempo, en la situación complicada del mercado español, con una presión muy fuerte en los precios de las cadenas de alimentación, muchas bodegas están desviando sus esfuerzos hacia el mercado internacional. La misma botella que vendes a la vez en España y Estados Unidos, allí vale dos o tres veces más. Se está exportando cada vez más, lo que a su vez ayuda a mover la bola del vino de calidad español en el extranjero. Campo Viejo es el motor de todo esto.

¿Se están haciendo mejores rosados en España?

Las Campanas 2013 es el único rosado de Navarra galardonado con el Baco de Oro. En Francia hay una moda de beber vino rosado, representa ahora el 25 por ciento del consumo, esto todavía no ha llegado a España. Nuestra apuesta es que llegará, aunque tarde y por eso acabamos de lanzar con el 150 aniversario, el 1864 de Las Campanas, también estamos haciendo un esfuerzo con el Campo Viejo rosado.

Son distribuidores en España de vinos australianos, neozelandeses y argentinos ¿cómo se comporta el consumidor español?

Somos distribuidores de champagne Perrier-Jouët, una marca de prestigio que encaja muy bien en nuestra filosofía y que yo sigo muy de cerca, y de Mum. Además somos distribuidores de los líderes mundiales de los vinos chilenos, Concha y Toro, pero representan el 2 por ciento del mercado. Es lo mismo que en cualquier país productor de vinos, los franceses beben los vinos franceses y los italianos, los italianos.

¿Cuál es el potencial de los vinos españoles en los mercados emergentes?

Pernord Ricard empezó en China hace 10 años y la marca que ha desarrollado es Jacob’s Creek. La estrategia es seguir con esta marca y con nuestra propia bodega, Helen Mountain, situada en el norte de Pekín, para dedicarnos a esos consumidores chinos que consumen vino chino premium. La otra parte de la estrategia es que vayan entrando las otras marcas de vino del grupo, como pueden ser Campo Viejo o Ysios, apoyándose en la fuerza de Pernod Ricard en China.

El potencial es alto pero se necesita una estrategia muy consistente y, sobre todo, un socio local que tenga el músculo para garantizar la distribución de la marca, porque es un mercado enorme. En India estamos en una etapa inicial porque todavía es un mercado muy pequeño. Rusia es muy interesante, es un mercado que se está abriendo muy rápidamente y aprovecha el número de turistas rusos que viene a España, lo que ayuda al conocimiento del vino español. Si bien hoy el mercado se concentra en Moscú y San Petersburgo. Lo que sirve para China sirve para Rusia, hay que apoyarse en un socio local.

Innovar es la última palabra que queda en el aire mientras me despido de Christian Barré.

Etiquetas: Las Campanas, Entrevista, Christian Barré, bodegas, vino, Pernord Ricard, enología, Campo Viejo, Azpilicueta, Alcorta, Ysios, Tarsus, Aura,

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