Hostelería de España presentó el pasado mes de diciembre en la sede del Campus Repsol de Madrid su Anuario 2021 que recoge los principales datos de evolución del sector en 2020, el análisis de cierre de 2021 y las perspectivas de 2022.
El informe recoge las consecuencias que la pandemia ha dejado en el sector hostelero durante 2020, donde un tercio de los establecimientos tuvieron que cerrar sus puertas, y casi 700.000 empleos se vieron afectados entre pérdidas efectivas y trabajadores acogidos a ERTE, lo que supuso una pérdida de facturación cercana a la mitad de la alcanzada el año anterior, hasta 74.421 millones de euros.
Se espera una fuerte recuperación respecto a 2020 y que se modere la caída con relación a 2019, con descensos entre un 20-25% en el período navideño (lo que supone una facturación aproximada en el período de entre 8.500 y 9.000 mill. de €). 2022 continuará la senda de la recuperación a partir de 2º trimestre, aunque condicionada por la incertidumbre en la evolución de la pandemia, la subida de los precios y la finalización de las ayudas concedidas a las empresas, por lo que la recuperación plena del sector es muy probable que se retrase hasta 2023.
El secretario general de Hostelería de España, Emilio Gallego, habló de la evolución de 2021 con un primer trimestre empezó a recuperar cifras respecto al año anterior, gracias al consumo nacional, con un ritmo de recuperación más lento del consumo internacional, aunque todavía muy por debajo de los niveles precrisis. Para José Luis Yzuel, presidente de Hostelería de España “el comienzo de 2022 será muy duro para el sector (…) pero mantenemos la esperanza de que a partir de ahí comience la senda de la recuperación que habíamos iniciado en este último semestre; si bien la recuperación de las cifras de empleo y facturación no se producirán hasta 2023”.
En este sentido, desde Hostelería de España se insistió en la necesidad de alargar el plazo de solicitud de ayudas hasta junio de 2022, además de la aplicación de criterios más sencillos.
Sector hotelero
En el caso del alojamiento la crisis ha tenido un mayor impacto al tener una mayor dependencia del turismo con una caída media en el año por encima del 70%. En los meses del verano ha habido una fuerte recuperación respecto al año anterior y la facturación de los negocios hosteleros se situaron entre un 15 y 25% menos que en 2019, los mejores datos desde el inicio de la crisis.
Por su parte, en 2020 los precios en las actividades de restauración subieron una media de un 1,6%, tres décimas menos que el año anterior, mientras que en el alojamiento la tasa de crecimiento fue negativa, de -4%.
Empleo
Los datos de la Encuesta de Población Activa (EPA) muestran un fuerte impacto de la crisis en 2020 con 200.000 trabajadores menos en restauración y 90.000 trabajadores menos en el alojamiento. Además, hay que tener en cuenta los trabajadores acogidos a ERTE, que en el último mes de 2020 se situaban por encima de los 300.000, según datos de afiliación a la Seguridad Social. Desde junio de este año se ha producido una recuperación progresiva, a pesar de que la media del año todavía refleja una caída de 30.000 trabajadores. Además, a lo largo de este año casi 350.000 trabajadores han salido de la situación de ERTE, estimando que a final de año se mantengan alrededor de 25.000 trabajadores en esta situación.
Tendencias
La digitalización está a la cabeza, tanto de producción como de comercialización. La comida a domicilio y para llevar seguirá experimentando un auge que se sumará a la oferta integral de los negocios. Por último, es importante señalar la mejora en la gestión donde priman la eficiencia en los procesos, la profesionalización, así como la sostenibilidad y la formación.