Julián Martín, la empresa familiar especializada en la fabricación y distribución de jamones y embutidos ibéricos de Guijuelo, comparte algunos de sus trucos para conservar el jamón en óptimas condiciones durante estas fiestas. Si os acaban de regalar un jamón o paletilla debéis saber que puede mantenerse en perfecto estado durante aproximadamente dos meses siempre que se mantengan en su envase original, en un lugar fresco, seco y alejado del sol. Pero si no tienes espacio o las condiciones no son las idóneas, otra buena opción es lonchearlo y envasarlo al vacío. De esta forma no perderá el sabor y se podrá degustar poco a poco, simplemente tendrás que abrir un sobre.
Por el contrario si no puedes esperar y quieres consumirlo aquí te dejamos unos sencillos trucos para conservarlo durante más tiempo:
Temperatura perfecta: Hay que mantenerlo entre 20 y 25 grados y colocarlo en un jamonero. Si no quieres que pierda el sabor, lo recomendable es consumirlo antes de un mes porque pasado este tiempo se secará provocando que su calidad baje y complicará el corte. La temperatura idónea es de 10 a 15 grados en un ambiente seco y fresco como una despensa.
Mantener lejos de fuentes de calor: Se debe colocar alejado de los electrodomésticos que pueden modificar la temperatura provocando que la pieza se humedezca y aparezca el moho. Este forma parte del proceso natural de curación del jamón, ya que es su manera natural de expulsar la humedad. En ocasiones se puede formar una pequeña capa alrededor de la pieza que se debe retirar para evitar que perjudique su sabor. Solo hay que limpiarlo bien con un trapo y frotar el jamón con su propia.
Colocar lonchas de tocino sobre el la parte empezada: El jamón se debe empezar por la parte de la maza donde hay que retirar el mínimo de grasa para que el jamón se conserve en perfectas condiciones y es recomendable guardar algunas lonchas de grasa para colocarlas encima de la pata al terminar de cortar para que la pieza se mantenga hidratada y conserve todo su sabor.
Cubrir la carne con un trapo limpio o papel film de cocina: También se puede tapar con un trapo ligero de algodón para asegurar una correcta oxigenación, aislarlo de la humedad exterior y los insectos. Otra opción es emplear papel parafinado o film de cocina pero se debe cambiar de forma continuada para mantener todas sus propiedades.
Conservación de embutidos: En el caso de los curados, es recomendable mantenerlos fuera del frigorífico, en un lugar fresco, ventilado y lo más oscuro posible, en torno a unos 15-20 grados, mientras que los embutidos cocidos se deberán mantener refrigerados por debajo de los 7 grados en una fiambrera o envase hermético.