El “joven” país del continente americano quiso celebrar su 150 aniversario (como Estado confederado) con el 31 SG, del que ha sido País de Honor. “Para nosotros –palabras del embajador Mathew Levin–, representa mucho, primero por la importancia que tiene el SG a nivel europeo, y segundo, porque es una excelente plataforma para darnos a conocer porque somos un país inclusivo, una sociedad orgullosa pero somos modestos... Y no se nos conoce como país gastronómico. Por eso, estar aquí es una ocasión única para darnos a conocer”.
La gastronomía canadiense es un claro reflejo de la diversidad de sus gentes. La cocina anglosajona, francesa, italiana, china, japonesa, mexicana, peruana, argentina... junto a las tradiciones indígenas –ahora en auge– son las bases de la cultura gastronómica del país. “También estamos viviendo un interesante movimiento gastronómico, esa nueva cocina creativa, saludable y sostenible que está afectando a todo el mundo”.
Vieiras y bogavantes, carnes de búfalo, alce, caribú o bisonte, diversas legumbres –Canadá es el mayor productor/exportador de lentejas del mundo–, mermeladas de frutos del bosque, galletas y pastas, arroz salvaje, sirope de arce, el producto nacional con el que también elaboran caramelos e infusiones... Alimentos que presentaron armonizando con sus vinos y el toque final de las sidras de hielo o de fuego, dos variantes típicamente canadienses. Los show cookings celebrados en el SG mostraban la armonía entre los productos del mar y el bosque de Canadá y España.