La bodega ibicenca Can Rich se posiciona en el epicentro de la nueva escena vinícola de Ibiza. Con más de veinte años de trayectoria, esta empresa familiar da un salto cualitativo apostando por la sostenibilidad, la innovación y la recuperación del patrimonio vitícola de la isla. La llegada de Álvaro Pérez Navazo al frente del proyecto marca el inicio de una ambiciosa renovación que afecta tanto al estilo de los vinos como a su imagen y estrategia.
Con casi tres décadas de experiencia en el mundo del vino, Pérez Navazo ha impulsado una transformación integral de la bodega que incluye un nuevo equipo técnico, una gama de vinos rediseñada y una apuesta decidida por una viticultura de precisión, adaptada al contexto de cambio climático. “Nuestros vinos ya no solo miran a la tierra. Ahora también escuchan al consumidor”, asegura.
Los vinos de Can Rich, amparados bajo la IGP Vino de la Tierra de Ibiza, son ahora más frescos, aromáticos, fluidos y expresivos, respondiendo a las demandas del consumidor actual, especialmente durante la temporada alta de abril a octubre, cuando crece el interés por productos locales y sostenibles. La imagen también evoluciona: etiquetas ligeras, modernas y pensadas para el servicio estacional acompañan a la nueva añada 2024 con referencias como Can Rich Blanc, Rosat y Negre, este último diseñado para ser disfrutado fresco, a 12-14ºC.
Pero la renovación no es solo estética o enológica. Can Rich está comprometida con la recuperación del paisaje y del legado vitícola de Ibiza. En colaboración con el Consell d’Eivissa, la bodega participa en un proyecto pionero para estudiar y conservar variedades autóctonas casi desaparecidas, como Grec, Morsacá y Monastrell Moll —posiblemente rebautizada como Eivissenc Moll—, algunas de las cuales se encuentran en proceso de registro como variedades comerciales.
El objetivo de esta iniciativa va más allá de la biodiversidad. “Queremos encontrar una identidad vinícola única para Ibiza, basada en su historia y su cultura ancestral, que se remonta a los fenicios en el siglo VII a. C.”, afirma Pérez Navazo.