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Bodegas Palacio Reserva Especial

De gran elegancia y complejidad, Bodegas Palacio ha sabido aunar los conocimientos adquiridos de su tradición centenaria con las nuevas técnicas en estos vinos a los que llaman ‘de Alta Expresión’.

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Por Paloma Menéndez-Ondina

Publicación Revista: 30/04/2020

Publicación Web: 30/04/2020

Pocas bodegas pueden presumir de haber vivido acontecimientos como la Regencia de María Cristina, el Reinado de Alfonso XIII, la I Guerra Mundial, la Segunda República, la Dictadura, la II Guerra Mundial… Más de 120 años de historia que dan para mucho, también para obtener excelentes vinos. Así es la trayectoria de Bodegas Palacio, una firma centenaria –con más de 125 años– precursora de la elaboración del vino moderno en la DOCa Rioja.

Los inicios

Como todas las grandes historias cuenta con un comienzo inesperado, cuando el padre de Cosme Palacio y Bermejillo fundó en 1863 una bodega en Laguardia que posteriormente, en 1894, heredaría su hijo, un adelantado a su época. Con los vinos bordeleses como principal referente decidió crear la bodega más avanzada de la Rioja Alavesa, introduciendo novedosas técnicas que marcarían un antes y un después en la elaboración vinícola en la zona.

Siguiendo su intuición y las técnicas más modernas, en 1899 sale al mercado la primera añada de la marca Cosme Palacio y Hermanos, en 1917 su emblemática marca Glorioso y, tras su fructífera experiencia de liderazgo y visión de negocio en España, en 1962 deciden abrirse a nuevos mercados, especialmente al latinoamericano. Fue en 1986 cuando, asesorados por el enólogo francés Michel Rolland, sorprenden con un nuevo estilo de rioja moderno gracias a un renovado Cosme Palacio.

Equilibrio natural

Bodegas Palacio se encuentra en la Rioja Alavesa, a los pies de Laguardia, entre la Sierra de Cantabria y el río Ebro. Una ubicación dotada de unas cualidades únicas para el cultivo de la vid como son sus suelos arcillo-calcáreos, su altitud –que proporciona una amplitud térmica determinante–, su orientación sur y una climatología con influencias mediterráneas y atlánticas. Estos climas opuestos favorecen las condiciones para el desarrollo de sus cepas de tempranillo y viura. Desde sus comienzos ha sido una bodega vanguardista en perfecta armonía con su entorno y ha sabido aunar tradición e innovación para crear unos vinos armónicos, equilibrados y muy expresivos.

La importancia del equipo

Tan solo 396 personas de 30 países cuentan con el prestigioso título internacional de Master of Wine y una de ellas es Almudena Alberca, directora Técnica de la bodega y primera mujer española que obtiene la credencial en 2018. A su lado trabaja Roberto Rodríguez que aplica sus conocimientos de enología para enriquecer cada una de sus elaboraciones y obtener la máxima calidad. “Nuestro empeño es expresar las virtudes de nuestra tierra siendo fieles al carácter innovador de nuestro fundador” afirma el enólogo.

Compromiso ambiental

Pero el gran grupo bodeguero también demuestra un firme compromiso con el medio ambiente, el desarrollo sostenible y el bienestar social. Para ello implementa técnicas de cultivo sostenible y no contaminantes en sus fincas, respeta profundamente la vegetación autóctona de la zona y emplea de manera racional el agua y la energía, procediendo el 100% de fuentes renovables. El resultado es que han reducido las emisiones en un 19% y verifican la huella de carbono.

El vino

Los seleccionados reflejan la elegancia y tradición de la bodega centenaria. Elaborados con tempranillo, de una edad aproximada de 50 años, los definen como ‘reservas de alta expresión’ por aunar los aspectos más clásicos y nuevas técnicas. Unos vinos para disfrutar, sentir su delicadeza y elegancia fruto de años de tradición.