La evolución del vino en Ibiza sigue avanzando con propuestas que miran al origen, pero también al futuro. En este contexto, Bodegas Can Rich da un paso más en su trayectoria con el lanzamiento de su primer espumoso elaborado mediante método ancestral, Can Rich Ancestral.
Se trata de una edición limitada de 999 botellas que nace de la inquietud por reinterpretar las variedades locales desde nuevas técnicas de elaboración. El resultado es un vino espumoso ecológico que destaca por su perfil fresco y expresivo, con aromas que combinan fruta blanca y cítricos con notas herbáceas que evocan el paisaje mediterráneo de la isla.
A diferencia de los espumosos tradicionales, este vino se elabora mediante el método pétillant naturel o pet-nat, una técnica que permite que la fermentación continúe dentro de la botella de forma natural. Este proceso da lugar a vinos más vivos, con burbujas suaves, cierta turbidez y un carácter menos intervenido, cada vez más valorado por un consumidor que busca autenticidad.
Más allá del lanzamiento, la bodega ibicenca consolida una línea de trabajo que combina innovación y respeto por el entorno. Con casi tres décadas de trayectoria, Can Rich se ha posicionado como uno de los referentes en la recuperación y puesta en valor del viñedo local, apostando por una viticultura ecológica adaptada a las condiciones cambiantes del clima mediterráneo.
En paralelo, la firma continúa desarrollando su gama con nuevas añadas que mantienen una identidad clara, vinos frescos y pensados para un consumo actual, especialmente en una isla donde la estacionalidad y el turismo marcan el ritmo del mercado.
Las últimas cosechas reflejan, además, la complejidad del entorno. Mientras que 2024 estuvo marcada por la sequía y condiciones exigentes en el campo, 2025 ha ofrecido una evolución más equilibrada, con uvas que han alcanzado una madurez óptima. Todo apunta, según el equipo técnico, a que las próximas campañas podrían situarse entre las más destacadas de los últimos años.
En este camino, la bodega participa activamente en proyectos de recuperación de variedades autóctonas de Ibiza, algunas de ellas prácticamente desaparecidas, con el objetivo de preservar un patrimonio vitícola que se remonta a la época fenicia.