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6 lugares fascinantes de Filipinas

Filipinas y la belleza de sus lugares declarados Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO cuenta con playas de ensueño, rincones para perderse y gente acogedora.

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Publicación Web: 27/09/2016

Con motivo del Día Internacional del turismo descubrimos Filipinas a través de sus rincones declarados Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.

El Parque marino del Arrecife de Tubbataha, en Palawan, casi 100 mil hectáreas con tres atolones y una zona de alta mar. Los ecosistemas del arrecife contienen más de 350 especies de corales, casi 500 de peces y en este espacio conviven especies como ballenas, delfines, tiburones, tortugas y peces Napoleón (Cheilinus undulatus).

Además, la reserva protege también uno de las últimas colonias de anidamiento de aves marinas de la región.

Las Iglesias Barrocas de Filipinas reconocidas por la UNESCO desde 1993 son el resultado de la reinterpretación del estilo barroco europeo por parte de los filipinos y chinos que participaron en su construcción. Se pueden encontrar en Manila, Ilocos Sur, Ilocos Norte e Iloílo.

Las Terrazas de arrozales de Ifugao fueron declaradas como Bien Cultural en 1995, y son fruto de técnicas y tradiciones sagradas transmitidas de generación en generación desde hace 2000 años.

En 1990 el Parque Nacional del río subterráneo de Puerto Princesa, en Palawan, fue declarado Patrimonio de la Humanidad por su belleza natural y por ser importante enclave para la conservación de la diversidad biológica. Además, cuenta con el río subterráneo navegable más largo del mundo (8,2 kilómetros) que parte de una espectacular cueva para desembocar en el Mar del Sur de China.

La Ciudad histórica de Vigan se fundó en el siglo XVI y es un gran ejemplo del urbanismo colonial español en Asia, siendo la mejor conservada del continente, motivos por los que se declaró Bien Cultural en 1999.

El Santuario de vida salvaje de la cadena del Monte Hamiguitan es la última incorporación de la UNESCO en 2014. Sus alturas van de los 75 a los 1.637 metros sobre el nivel del mar y ofrece un hábitat excepcional terrestre y marino para numerosas especies de animales y plantas. Además, es el único bosque protegido de Filipinas en  el que conviven numerosas especies protegidas así como ocho especies endémicas de flora y fauna, entre los que destacan el águila y la cacatúa de Filipinas.