Bodega Pirineos comenzó la vendimia el pasado mes de agosto con grandes perspectivas en cuanto a la calidad de la uva, aunque se prevé un 20% menos de cantidad que el año pasado.
La vendimia supone una de sus actividades más importantes del año y para ello cuentan con un equipo formado por 350 personas, entre personal de máquinas, viticultores, técnicos y equipo en bodega. Esta actividad que se lleva a cabo por la noche comienza este año un nuevo proyecto con la uva Moristel, una variedad autóctona que permitirá obtener una diferenciación en los vinos elaborados con ella.
Se recogerán las variedades Chardonnay, la tinta Merlot, Gewürztraminer, Macabeo, Sauvignon Blanc, Tempranillo, Cabernet, Syrah, Garnacha y las autóctonas Moristel y Parraleta y a finales de año se podrá disfrutar de los nuevos vinos jóvenes de la cosecha 2014.
“El tamaño del grano es pequeño, por lo que se espera unos vinos concentrados y ricos, con un buen color y expresión. No obstante, la cosecha será menor que otras añadas, debido a las escasas lluvias”, explica Jesús Astrain, enólogo de Pirineos una bodega emblemática en la D.O. Somontano, perteneciente al Grupo Barbadillo.