Relais & Chateaux propone para este verano o para una escapada los hoteles, terrazas y restaurantes con encanto, donde disfrutar de la mejor gastronomía, junto a los chefs más importantes.
En un entorno natural, este hotel & spa urbano se ubica en una antigua fábrica de papel en el siglo XVIII, en la zona residencial de Santiago de Compostela, junto al el río Sar.
En los meses estivales disponen de una amplia terraza, con vistas a la parte trasera de un exuberante jardín, que invita a disfrutar de un almuerzo informal.
Se encuentra en un palacio del siglo XVI rehabilitado y lleno de encanto que está orientado al descanso y al bienestar de sus huéspedes, que pueden disfrutar de la cocina tradicional asturiana en su restaurante.
Las inmensas cristaleras de El Balcón del Sueve dan la sensación de estar al aire libre y permiten contemplar toda la belleza de la naturaleza asturiana, con vistas panorámicas a la Sierra del Sueve, los Picos de Europa, y a lo lejos, el mar Cantábrico.
Rodeado de acantilados, de la ría de Urdaibai, marismas y praderas, el Castillo de Arteaga y su torre neogótica del siglo XIII es uno de los hoteles más singulares donde alojarse.
En su restaurante Castillo de Arteaga se puede disfrutar de su bien surtida bodega y de la cocina vasca con cualquiera de sus cuatro suculentos menús con platos como Milhojas de bacalao y calabaza asada, Guiso de rabo deshuesado, Crema de apio-bola y queso de cabra ó Panchineta templada con helado de canela.
Ubicado entre el camino de Santiago y la ruta de los vinos de Rioja, ofrece una cocina de máxima calidad de la mano de Francis Paniego que en sus diferentes espacios gastronómicos ofrece distintas formas de disfrutar la cocina local.
Uno de los puntos fuertes de este hotel boutique es su jardín y sus fabulosas vistas a la Iglesia Románica de Santa María, en pleno centro histórico.
Un majestuoso palacete de estilo Art Nouveau rodeado de secuoyas en el corazón del Pirineo Catalán y su gastronomía, corre a cargo del chef Josep Maria Boix.
Su cocina se nutre del huerto de cultivo ecológico de la propia finca y de su manantial de agua, con el que elabora platos típicos de la gastronomía catalana, perfectos para adentrarse en el corazón de la región.
Esta masía del siglo XVIII se ha convertido en un exclusivo hotel con unas espectaculares vistas y dos extraordinarios restaurantes. Mas de Torrent, dirigido por Fina Puigdevall (Les Cols, dos estrellas Michelin) se rinde a la cocina tradicional catalana en una atmósfera elegante y relajada.
En verano se pueden degustar elaboraciones más frescas y mediterráneas en el ambiente distendido del Piscina, igualmente asesorado por la chef del restaurante de Olot.
Con los Pirineos como paisaje de fondo, este chalet de montaña construido al pie de una fortaleza del siglo XVI presume de ofrecer las mejores vistas de las montañas del Cadí-Moixeró, la mayor reserva natural de Cataluña.
E Tàpies y el Katia son los dos restaurantes del hotel que gestiona la familia Tàpies. Con buen tiempo, se puede comer en su magnífica terraza con vistas sobre el valle del Urgellet.
Es fruto de la unión en el siglo XVIII de dos palacios situados en el centro del barrio gótico de Barcelona y frente a la Plaza de Sant Felip Neri, a cuya iglesia iba a rezar a diario Gaudí.
Con la llegada del buen tiempo, el hotel ofrece dos espacios para almorzar o cenar al aire libre. El restaurante Roba Estesa cuenta con una terraza en la 4ª planta envuelta en jazmines y la Terraza del hotel que se sitúa a pie de calle en la plaza más emblemática de la ciudad, la de Sant Felip Neri.
Se encuentra en pleno corazón de Ibiza y flanqueado por el recinto amurallado de Dalt Vila –declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco- este hotel ha sido pensado para relajarse y disfrutar de la paradisíaca isla, mientras se disfruta de la cocina mediterránea de vanguardia del restaurante Es Mirador.
En la sierra de Tramuntana se esconde Valldemossa, un paraíso de olivos y almendros se ubica este boutique hotel y restaurante.
En sus terrazas con vistas es posible disfrutar de la mejor gastronomía mallorquina mientras se contempla un paisaje que aún refleja la misma pureza de antaño.
Se ubica en un antiguo monasterio emplazado en las montañas de Mallorca, con vistas a los campos de olivos, a la viña y a la bahía de Pollença. En la Finca se cultivan los productos biológicos que se sirven en su restaurante 3\65.
El chef Rafael Perelló presenta una cocina sana y sabrosa de profundas raíces mallorquinas, en los mejores productos locales y de temporada, la mayoría de producción propia.
Su torre de 1449, hace realidad el sueño de almorzar frente a un valle rodeado de jardines de rosales y olivos. Además, en la finca producen su propio aceite, frutas y hortalizas de cultivo ecológico para surtir al restaurante El Visco.
Con la llegada del buen tiempo, se abre las dos terrazas en distintos niveles con unas vistas imponentes.
El hotel Abadía Retuerta LeDomaine tiene en sus fogones al chef Pablo Montero y a Andoni Luis Aduriz como asesor gastronómico. Abierto sólo durante los meses de verano, ofrece una cocina sencilla, fundamentada en el producto de estación: ensaladas, ibéricos, arroces y carnes a la parrilla para disfrutar al aire libre.
Un palacete construido en 1886 reconvertido a hotel alberga una de las terrazas más tranquilas de la capital, donde aislarse del bullicio.
El Jardín de Orfila es un sorprendente restaurante en pleno centro de Madrid, cuyo patio invita a probar su cocina refinada y técnicamente impecable y respetuosa con los productos de temporada que el chef Carlos Carpintero selecciona personalmente.
El hotel y restaurante Atrio ofrece una cocina de sabores únicos y auténticos galardonada con dos estrellas Michelin. Sus dos terrazas de verano terminan de completar una oferta de lujo en el corazón de la ciudad amurallada de Cáceres.
Una de ellas se ubica en el ático, con vistas inigualables a la plaza y a la Iglesia de San Mateo y la otra en el patio interior ajardinado, que dispone de diez mesas rodeadas de madroños, naranjas y plantas aromáticas. Aquí se puede disfrutar de un paseo maravilloso por la cocina de vanguardia del chef Toño Pérez, basada en los productos de la tierra.
Los muros de un molino harinero de más de 500 años albergan hoy un encantador hotel familiar, ubicado en la comarca histórica de Sigüenza. El restaurante abre sus puertas para ofrecer al huésped una cocina de auténtico Km 0 basada en las materias primas que le brinda la propia tierra de la Finca. El chef Samuel Moreno selecciona personalmente los productos del huerto para ofrecer un recetario especial.
Entre los montes de Gredos y el majestuoso Tajo y en una Finca de 600 hectáreas franqueada por altos cipreses se encuentra esta casa señorial de terracota que catalog del siglo XIX.
Un hotel que alberga el restaurante Tierra, dirigido por el chef José Carlos Fuentes y galardonado con una estrella Michelin. El hotel cuenta con su propia huerta y una pequeña granja, por lo que los productos que pueden disfrutarse tanto en el desayuno como en el resto de comidas son totalmente naturales y frescos.