El Mirador del Thyssen, ubicado en pleno Triángulo del Arte y abierto sólo durante 90 noches, inaugura la temporada estival apostando por los vinos de vigneron. Un término con el significado doble en castellano de “viticultor” y “vinicultor”, y con el que desde el siglo XII los franceses hacen referencia a esos vinos de producciones pequeñas y ediciones extralimitadas elaborados por apasionados bodegueros y viticultores. Vinos únicos y con alma que en España distribuye Paco Berciano, propietario de Alma Vinos Únicos, quien se ha encargado de diseñar la carta de vinos de El Mirador.
La nueva carta de vinos recoge un total de XX referencias entre blancos, rosados y tintos. Todos ellos vinos con identidad, personales y de producción limitada que Berciano y su equipo encuentran recorriendo España palmo a palmo y visitando puerta por puerta cada bodega para conocer el origen y la historia de cada etiqueta. Gaba do Xil 2014, un godello 100% procedente de Valdeorras (Ourense), The Flower and The Bee -un Ribeiro de Xose Luis Sebio máxima expresión de la Treixadura- y La Malkerida 2013, un 100% Bobal de Bruno Marciano elaborado en Requena (Valencia), son algunos de los vinos con los que “hemos querido alejarnos de lo industrial para acercarnos hacia el origen del producto manteniendo el espíritu de El Mirador”, explica César Ruiz, director de Alma Vinos Únicos.
Vinos que acompañan perfectamente a la propuesta gastronómica diseñada por Daniel Napal, chef del Antiguo Convento Catering (empresa gestora de los espacios gastronómicos del museo). Platos como el ceviche de marmitako,, el lomo de bacalao con romescu y crema de hinojo o el suquet de rape y marisco al aceite de naranja y azafrán, perfectos para maridar con estos vinos tan especiales y saborear las noches estivales en Madrid.