Un estudio llevado a cabo por The British Journal of Nutrition indica que incluir frutos secos como los pistachos en la dieta es muy beneficioso para la salud. El pistacho es saludable y porque contienen nutrientes muy concentrados gracias a su bajo contenido en agua y es uno de los frutos secos que más fibra y energía aporta, por lo que consumidos con moderación pueden contribuir muy favorablemente a la salud del organismo.
Salud ocular: La luteína y la zeaxantina (carotenoides) protegen los tejidos de daños fototóxicos y reducen el riesgo de una posible pérdida de visión asociada con la edad. Además, son una fuente de riboflavina (vitamina B2) y zinc que ayuda a preservar la visión.
Fitoprotección: Los pistachos son una gran fuente de zinc, selenio, cobre, manganeso, riboflavina y vitamina E, seis nutrientes que ayudan a proteger las células del estrés oxidativo.
Control de glucosa: Son ricos en cromo, que contribuye a mantener los niveles óptimos de glucosa en sangre.
Salud ósea: El manganeso, fósforo, magnesio, zinc y vitamina K ayudan a mantener unos huesos sanos.
Peso: Tienen un alto contenido en fibra, son una fuente de proteína y de grasas insaturadas, aumentando la saciedad. Además, 50 pistachos contienen 160 calorías y ninguna grasa saturada.
Salud general: Los pistachos son ricos en fibra, cromo, potasio, cobre, manganeso, fósforo, tiamina y vitamina B6. Además, son una fuente de proteína, magnesio, hierro, selenio, zinc, riboflavina, vitaminas E y K y folato, y contienen ácido oleico, ácido linoleico y esteroles vegetales.
Salud cardiaca: Son ricos en grasas monoinsaturadas e insaturadas, tiamina (vitamina B1), que contribuye al buen funcionamiento del corazón.
Fitoesteroles: Aportan 210 mg por cada 100 g que contribuyen a mantener los niveles adecuados de colesterol en sangre.
Presión arterial: Su alto nivel de potasio y bajo contenido en sal contribuyen a mantener una presión arterial normal.