Huellas del Tiétar es un proyecto familiar que nace en 2013 de la mano de Feliciano Conde con el objetivo de frenar el arranque de cepas casi centenarias debido a la falta de relevo generacional y la imposibilidad de sus viñadores de “vivir de las uvas”.
Bodega ubicada en Lanzahíta, municipio situado en el corazón del Valle del Tiétar, al sur de la provincia de Ávila y abrigado al norte por la Sierra de Gredos. Perteneciente a la DOP Cebreros (Castilla y León)
Especializada en la elaboración vinos de gran calidad y de producción limitada destinados a un consumidor que busca experiencias fuera del mercado tradicional y que pone en valor la mano de obra y el trabajo local, el respeto al entorno, la filosofía de trabajo y, la calidad del producto final.
“En Huellas del Tiétar, recuperamos viñas de ayer para elaborar vinos de hoy.”