Tras las Estrellas creadas en 1926 y las Llaves en 2024 llegan las Uvas Michelin, una nueva distinción que destacará las bodegas de diferentes regiones del mundo, evaluando su excelencia global según cinco criterios universales. “Esta nueva referencia está dirigida tanto a los neófitos curiosos como a los expertos apasionados, y destaca a las mujeres y los hombres que, en todo el mundo, dan forma con talento y exigencia a las bodegas de hoy y de mañana”, declara Gwendal Poullennec, Director Internacional de la Guía MICHELIN.
Una, dos y tres uvas
Con esta nueva distinción la Guía premiará a viticultores, cooperativas, asociaciones, casas matrices, bodegas, productores que generación tras generación han sabido transmitir sus conocimientos; a los nuevos e innovadores enfoques y las prácticas contemporáneas, todo ello bajo una estricta metodología independiente.
- Tres Uvas: Productores excepcionales, sea cual sea la añada, los amantes del vino pueden confiar plenamente en las elaboraciones de la bodega.
- Dos Uvas: Productores de excelencia, distinguidos por su excepcionalidad dentro de su región, tanto por su calidad como por su consistencia.
- Una Uva: Productores de gran calidad que elaboran vinos con carácter y estilo, especialmente logrados en las mejores añadas.
- Recomendado: Productores de confianza, seleccionados por su constancia, cuyos vinos bien elaborados prometen una experiencia de calidad.
Calidad, técnica e identidad
En cuanto a la metodología de evaluación, el equipo encargado de otorgar estas distinciones estará formado por inspectores especializados del sector vinícola, seleccionados tanto por sus cualificaciones como por su capacidad para evaluar dominios vinícolas de todo el mundo con rigor, independencia e integridad. Todos ellos tendrán en cuenta 5 criterios a la hora de otorgar las Uvas Michelin:
- Calidad de la agronomía: Centrado en la salud del suelo, el equilibrio de las cepas y los cuidados aportados a la viña. Todos ellos son factores esenciales que influyen directamente en la calidad del vino.
- Dominio técnico: Evalúa aspectos que tienen en cuenta el nivel técnico del proceso de elaboración del vino. Los inspectores buscan una vinificación rigurosa y bien ejecutada, que refleje el terruño y la variedad, sin defectos que alteren su expresión.
- Identidad: La Guía valora a los viticultores y viticultoras que crean vinos capaces de expresar la personalidad, el lugar y la cultura que los han moldeado.
- Equilibrio: Evaluación de la armonía entre acidez, taninos, madera, alcohol y dulzor.
- Constancia: Los vinos se evalúan a través de varias añadas para verificar su regularidad, incluso en años difíciles. La Guía destaca los vinos que ganan en calidad con el paso del tiempo.
En 2026 conoceremos las primeras distinciones de las Uvas Michelin en las regiones de Burdeos y Borgoña, regiones emblemáticas del panorama vinícola mundial.