Viaje a Vancouver

Aire fresco

Vancouver, donde el carácter abierto de sus habitantes la convierten en una urbe multicultural que destaca por su calidad de vida, es también conocida como vankong por la diáspora de los hongkoneses al salir del Reino Unido.

Foto: Rafael Calvete
Foto: Rafael Calvete

Por Elisabeth Norell

Publicación Revista: 01/09/2020

Publicación Web: 01/09/2020

El agua es, sin duda, el elemento que mejor define la realidad de Vancouver. No solo porque está en todas partes; el mar entra y sale a modo de rías convirtiendo la ciudad en innumerables penínsulas llenas de recovecos acuáticos, sino también por la humedad y por la lluvia que cae constantemente del cielo al menos nueve meses al año. Es el chirimiri o “calabobo”, que no moja pero empapa y que convierte la tierra en un jardín fértil y frondoso. A pesar de ello, todo el mundo quiere vivir en Vancouver porque es una de las ciudades más cálidas de Canadá con temperaturas que pocas veces llegan a bajo cero. Las nevadas son escasas y duran tan solo unos pocos días. El frío y la nieve están reservadas para las montañas de los alrededores, Grouse Mountain, Cypress Mountain y Mount Seymour, a más de mil metros sobre el mar.

Gastown

Fue en 1867 cuando un marinero de Yorkshire, capitán de un barco de vapor, de nombre John Deighton, apodado Gassy Jack, decidió abrir una taberna a orillas del mar precisamente en este emplazamiento de la costa canadiense. ¿Quién iba a decir que plantó el origen de una de las ciudades más extraordinarias del planeta? El barrio de Gastown está presidido por la estatua de Gassy Jack, situado en la esquina de las calles Water y Carrall. Muy cerca se encuentra el único reloj de vapor que hay en el mundo, además de algunos edificios de arquitectura victoriana, muchos de los cuales fueron antaño grandes almacenes portuarios. Este es uno de los barrios más codiciados de Vancouver, aunque su peculiar decadencia no parece reflejar el estilo de los “yuppies” que se dejan ver en las múltiples terrazas o tiendas de moda. Aquí se mezcla lo absolutamente extravagante con lo “vintage”, pasando por el minimalismo japonés y el lujo más desorbitado. Tal vez por ello, en pleno centro de Gastown se encuentra la mejor escuela de cine del mundo, Vancouver Film School, que presume de tener entre sus exalumnos a algunos de los grandes directores del firmamento de Hollywood. Pocos lugares ofrecen tal variedad de cocinas de todo el mundo, en especial asiáticas, como Vancouver, que sobre todo se con-centran en esta zona de la ciudad.

Downton

En Vancouver, el concepto de ciudad es completamente americano. Gastown junto con otros barrios como Yaletown o West End forman un centro urbano relativamente pequeño si lo comparamos con otras ciudades y con avenidas y rascacielos de última generación. Algunos edificios clásicos han sobrevivido a la vorágine de renovación y en la actualidad sus fachadas de cemento o ladrillo se reflejan en los cristales de los edificios ultramodernos creando un con-traste espectacular. Aquí se encuentra el motor financiero de la ciudad, pero también las galerías y museos de arte, el Museo de la Ciencia, el Estadio de Fútbol, el Centro Canadá Place así como la zona comercial que se extiende a lo largo de varias calles como Granville, Howe y Robson. El resto de la ciudad está formada por grandes barrios de chalets y casas bajas, rodeados de jardines y con grandes zonas verdes para los niños, además de algunas calles comerciales y centros de ocio.

Museo arqueológico

Sin duda la joya de la corona es el Museo Antropológico que se encuentra muy alejado del centro, en la zona oeste, muy cerca de la ciudad universitaria. Se trata del museo más grande de enseñanza de Canadá y de una institución cultural de primer nivel. Sus orígenes se remontan al año 1920, ubicado entonces en el sótano de la biblioteca de la Universidad. Actualmente se encuentra en un edificio moderno de hormigón y cristal y en su interior se exhiben objetos de prácticamente todas las culturas del mundo, como si fuera un reflejo de lo que nos podemos encontrar en las calles de la ciudad.

Los pulmones de la ciudad

El color verde es una de las constantes gracias a los denominados “patios” de las casas particulares y a los innumerables parques pensados especialmente para los niños con sus columpios, toboganes y demás juegos. El más grande es Stanley Park, situado en una península donde también se encuentra el Acuario de Vancouver. Más que un parque se trata de un bosque bien conservado que ofrece un buen número de senderos para caminatas, así como rutas para bicicletas. De hecho, se puede bordear todo el parque en un trayecto de ocho kilómetros y con unas vistas magníficas de la ciudad. Asimismo, hay que recomendar el Queen Elizabeth Park, con sus estanques y el Jardín Botánico Van Dusen. Aunque en Vancouver, mires donde mires, siempre habrá un parque.

Las playas

Vancouver es una de las ciudades más cálidas de Canadá lo que significa que las temperaturas que hay entre junio y agosto permiten darse un baño en algunas de las innumerables playas. English Bay es la más famosa, tal vez porque se encuentra en pleno centro de la ciudad pero hay muchas más como Jericho Beach, Spanish Banks, Wrech Beach o Kitsilano Beach, que en cualquier día soleado se ven prácticamente invadidas por los habitantes de la metrópoli. ¡Y a que suena extraño “Spanish Banks”! Pues no lo es, porque los derechos de España sobre estas tierras datan de finales del siglo XV aunque no fueron colonizadas por españoles hasta el siglo XVIII en un intento de frenar los asentamientos ilegales de ingleses y franceses. El caso es que España está de alguna forma presente en este punto del planeta, más allá de nuestros equipos de fútbol. Cuando a un oriundo le cuentas que eres de España no te sitúan automáticamente en México, como ocurre en otros lugares de América del Norte. Saben dónde se encuentra nuestro país e incluso muchos lo han visitado.

Chinatown

Una de las cosas que más sorprende de esta cosmopolita ciudad es su población; joven, multicultural y multilingüe. En las calles, al margen del inglés, se habla sobre todo chino, punjabi, vietnamita, tailandés, tagalo, alemán, italiano, francés y español. Con una población que se acerca a los 700.000 habitantes y que en el gran Vancouver esta cifra supera los dos millones. El mayor porcentaje es de origen chino, lo que se ve fielmente reflejado en Chinatown que recibe al visitante con una gran puerta multicolor y con infinidad de tiendas repletas de todo tipo de especialidades chinas. Aquí el ir y venir de comerciantes y compradores es constante por lo que sorprende encontrar en medio de tanto trajín los Jardines del Dr. Sun Yat-Sen que constituyen un auténtico remanso de paz y tranquildad donde hacer un alto en el camino.

Visita obligada

Granville Island es una pequeña península que antaño albergaba algunas fábricas y almacenes y que ahora se ha convertido en el centro turístico por excelencia. Aquí se encuentra el mercado principal de la ciudad, Granville Island Public Market donde hay frutas, carnes y pescados, además de artesanía y un buen número de puestos de comida con especialidades de diferentes de países. También en Granville hay muchas tiendas de artistas de diversa índole así como una cervecería increíble, Granville Island Brewing, en la que se pueden degustar al menos diez variedades diferentes servidas en pequeños vasos. Al margen destacan también los numerosos restaurantes de la zona con una variedad gastronómica muy interesante. De hecho, una de las constantes en Vancouver es su gastronomía que se ve reflejada directamente en la riqueza cultural y racial de su población. Un restaurante vietnamita linda directamente con un tailandés, mexicano, peruano o bar de tapas español.