Soplan vientos de renovación en una arteria tranquila y elegante de Madrid: el Paseo del Pintor Rosales. El proceso de renovación de los quioscos de esta calle, asomados con su aire parisino al Parque del Oeste, dieron pie a una adjudicación de tres de ellos en un concurso público celebrado en 2023, que acaba de comenzar a hacerse realidad. Quiosco Magadán ha arrancado nueva vida como proyecto de Grupo Lamucca, que ha ido creciendo en la ciudad y que en abril estrenó oferta para este cenador de 1907, que añade terraza con toldos. Mantiene el nombre de quien fue su dueño hace un siglo, Agustín Magadán, mientras apuesta por un modelo moderno con horario continuado, carta de desayunos, brunch, picoteo madrileño, platos más internacionales —como un poke de salmón— y, para beber, horchata y zumos. De 15 a 30 €. Los otros dos quioscos de Rosales con su estreno previsto para este verano llevan el sello de Grupo Mama Campo —con Nacho Aparicio, David Yllera y Juan Tena, al frente—, aliado con Mesa Cero Chefs —proyecto de los cocineros Luis Tejuca, Mikel Núñez y Guzmán Yllera—. Juntos ganaron las concesiones municipales de dos terrazas, rebautiza-das como El Palacete de Mama Campo, a un paso del Templo de Debod —lo que fue Palacete Rosales—, con apuesta por carta de tapas; y Moret —en el antiguo quiosco La Perla— con la filosofía de “cocina casera bien hecha” que busca defender este grupo hostelero nacido hace más de una década en la Plaza de Olavide. En el mismo Paseo del Pintor Rosales, hay una dirección icónica de la gastronomía italiana en Madrid: Più di Prima. Abierto hace casi veinticinco años, este ristorante italiano clásico se mudó a su actual ubicación en diciembre de 2018. El chef siciliano Roberto Pagano firma una carta con pasta fresca hecha artesanalmente a diario como los tagliatelle con trufa y huevo escalfado o los históricos raviolone con crema de parmigiano y yema de huevo de corral; pizzas, milanesa de ternera con rúcula y panna cotta entre los postres. De 45 a 55 €.
Hacia Plaza de España
Argüelles añade sucursal de una de las coctelerías más reputadas: Dry Martini, de Javier de las Muelas. Estrenada en octubre de 2023 en la Casa Allard, supuso el regreso a Madrid de un pionero del mundo de la coctelería en España, con más de cuatro décadas de experiencia como bartender y empresario. Su propuesta de cócteles clásicos y contemporáneos (15 €) se completa con carta de tapas y platos fríos y calientes. Y muy cerca, un clásico al que no hay que olvidar, Dantxari, casa vasco-navarra que funciona desde 1997. Fundada por Ángel Alonso en la cocina y Eduardo Navarrina y Jesús Medina en la sala, Luis Martín Lima es su asesor gastronómico. La carta (de 45 a 60 €) incluye recetas como pudin de cabracho, chipirones encebollados, almejas en salsa verde o tortilla de bacalao; añade menú degustación a 50 €.
Por Ferraz
En todo caso, Argüelles es amplio y posee variado mapa culinario. En la ruta por las callecitas del distrito, hay varias pistas para comer bien. En Ferraz, Cuenllas es el proyecto de la familia que da nombre al negocio aquí instalado desde 1939, cuando Pepita, viuda de Cuenllas, abrió una mantequería para abastecer a la clientela del barrio de comestibles, oferta que amplió con productos gourmet y vinos. En los ochenta, sumó otro local que añadía barra y restaurante. Además de oferta infinita de vinos, su carta arranca con listado de canapés como anguila ahumada sobre huevo revuelto, gambas con ali-oli o butifarra a la plancha con pimientos asados, y sigue con conservas, embutidos, huevos fritos con morcilla, sobrasada y patatas, soldaditos de Pavía, callos a la madrileña o albóndigas de merluza y gambas (desde 45 €). En esta misma calle, Entrevinos funciona desde 1996 como restaurante, vinoteca y taberna, con amplia y variada oferta de vinos, de diferentes precios, estilos y regiones. Para comer (40 €) embutidos y quesos, alcachofas salteadas y apionabo, chipirones a la plancha o picaña de ternera asada. Oferta moderna en Brutalista, proyecto de Pablo López, “publicista antes que cocinero y después de camarero”, que emprendió tras pasar por La Tasquita de Enfrente, Nakeima, Kena y Tripea. “Taberna de comidas en Argüelles”, define este bistró, con oferta ligada a varios menús (entre 34 y 61 €). Revolconas con torreznos, pichón marinado con agua de kimchi, chuletón de orza o sardina ahumada en miso y mantequilla, entre los platos, que se acompañan de carta de vinos naturales y biodinámicos.
...y además
Massart es el curioso proyecto de Nicolas y Gilles Massart, gemelos belgas que aprendieron el arte de la pizza con un maestro pizzero llamado Tony, cuya receta para hacer la masa siguen aplicando en la actualidad. En este concepto de restaurante de pizza —con dos locales más en Madrid—, despachan una quincena de recetas (15 €) como la llamada Massart, con mozzarella fior di latte, jamón cocido, champiñones frescos, crema de gorgonzola y orégano; junto con pasta fresca y ensaladas.