Madrid distinguirá con la Gran Cruz de la Orden del Dos de Mayo al restaurante Botín “ser uno de los referentes de la mejor cocina tradicional en Madrid, el más antiguo del mundo según el Libro Guinness de los Récords y cumplir 300 años de historia en este 2025”. El establecimiento recibirá este honor de manos de la presidenta, Isabel Díaz Ayuso, junto a otros doce personajes e instituciones, durante los actos conmemorativos de la fiesta de la Comunidad.
Como explican Antonio y José González, miembros de la familia que regenta el restaurante “recibimos este inmenso honor con gran orgullo y gratitud, sabiendo que nuestra labor debe ser cuidar el legado de Botín, un establecimiento tradicional, castizo y madrileño, comprometido con los valores de esta Comunidad. Esta Gran Cruz de la Orden del Dos de Mayo es el regalo más significativo y valioso que esta casa podría recibir en nuestro aniversario”.
Ubicado en el 17 de la calle Cuchilleros por sus salones han pasado ilustres personajes, artistas, celebridades y toda clase de visitantes y habitantes de la capital y por sus cocinas, según el Libro Guinness de los Records en su edición de 1987, un joven Goya, allá por 1765 trabajó como friegaplatos en Botín, es en esta edición donde se designa al restaurante como el más antiguo del mundo. Por su parte, la revista Forbes le otorgó el tercer puesto entre los 10 mejores restaurantes clásicos del mundo, a la casa – en 1590 se tiene constancia de la existencia del edificio que actualmente alberga Botín– y a sus especialidades el cochinillo y cordero al estilo castellano.
De donde viene el nombre de Botín
En 1606 cuando la Corte vuelve a Madrid, un cocinero francés llamado Jean Botín se establece en Madrid junto a su esposa, de origen asturiano, con la intención de trabajar para algún noble de la Corte de los Austrias. En 1725, un sobrino de la esposa de Botín, Cándido Remis, abre una pequeña posada en la calle Cuchilleros. Posada, pastelería, casa de comidas, fue en el siglo XX cuando llega a manos de Amparo Martín, Emilio González y sus tres hijos. Tras la guerra, dos de los hijos, Antonio y José González se ponen al frente del negocio y poco a poco lo convierten en lo que es hoy.
300 años de historia que pasan de cocinar lo que los clientes traían por la legislación de la época a ser considerado uno de los mejores lugares para degustar cochinillo y cordero. Tres y cuatro veces por semana llegan al restaurante cargamentos de los mejores cochinillos segovianos y corderos procedentes del triángulo mágico de esta carne: Sepúlveda-Aranda-Riaza.
En palabras de la familia González “Nuestra misión es, pues, que las costumbres e historia de Madrid se sientan en cada bocado; seguir inspirando a escritores y artistas y que estos continúen sentando a sus personajes a nuestra mesa. Pero, sobre todo, queremos seguir conquistando el paladar y el alma de cada uno de nuestros comensales, con el mimo y cuidado que ponemos a cada plato y a nuestro servicio”.