La agricultura, los cultivos y los campos, la gastronomía rural vinculada al territorio es la filosofía de trabajo de Ignacio Echapresto. Su vínculo con la cocina verde y con el arraigo a la tierra y a los productos que ésta ofrece fue el tema central de Cocinas de Pueblo.
Daroca de Rioja se convirtió en el foco de atención para dialogar, reflexionar y debatir sobre la realidad actual y los objetivos futuros de todos los profesionales, y en especial los relacionados con el mundo gastronómico, que desarrollan su actividad en los entornos rurales de nuestra península. Acompañando a los hermanos Echapresto en esta ocasión, como cocineros ponentes, estuvieron Iván Cerdeño del Restaurante Iván Cerdeño en Cigarral del Ángel (Toledo), María Gómez de Magoga Restaurante en Cartagena (Región de Murcia), David Yárnoz de El Molino de Urdániz en Urdániz (Navarra), David López de Local de Ensayo en Murcia (Región de Murcia), Pedro Aguilera de Mesón Sabor Andaluz en Alcalá del Valle (Cádiz) que compartió escenario con su compadre y proveedor Cristóbal González de Extiercol, un proyecto de agricultura ecológica ubicado en Cuevas del Becerro (Málaga) y cerrando el cartel de cocineros João Rodrigues (Lisboa, Portugal) que dio el toque internacional a la jornada de este año hablando sobre su proyecto Materia.
Durante la jornada tuvo lugar una mesa redonda moderada por Pablo García Mancha, en la que se dieron cita los productores riojanos Adriana Díaz, cantera propietaria de Cantería Creativa en Ojacastro, Alfredo Rodríguez de la Huerta del Oja en Santurde de Rioja proyecto de agricultura ecológica, Alexander Yunquera de Lurreko aromáticas en Préjano, Alicia Fernández, quesera en Quesería Roca de Cabra en Ortigosa de Camero, y los impulsores de Moncalvillo Meadery, el proyecto de hidromieles de la familia Echapresto, Carlos, Ignacio e Ismael (hijo de Carlos), junto a su socio, enólogo y apicultor Sergio Sáenz, cuya bodega está ubicada en Daroca de Rioja.

Al final de las intervenciones, se llevó a cabo un intenso debate donde participaron cocineros, artesanos y todos los invitados que quisieron hacer uso de la palabra, momento en el que se pudieron exponer las inquietudes latentes en los proyectos rurales y donde, también se asentaron las bases de lo que será la próxima edición de Cocinas de Pueblo en la que Carlos e Ignacio aseguran “estar trabajando ya”.
El encuentro tuvo lugar en el comedor de Venta Moncalvillo donde los asistentes pudieron disfrutar del entorno y de una comida tipo “rancho” que los hermanos Echapresto ofrecieron en la huerta con la que cuenta el restaurante. Para finalizar la jornada, los asistentes disfrutaron de una cena de honor al cocinero Bittor Arguinzoniz (Asador Etxebarri) ofrecida por el equipo de Venta Moncalvillo por ser un claro ejemplo de los valores que se quieren visibilizar e impulsar con este encuentro y por la admiración que los hermanos sienten hacia el trabajo que él desempeña.