Fondo Supper Club (www.fondosupperclub.com) es un estudio creativo de alimentación que comunica a través de la gastronomía. El concepto de exposición tal y como lo conocemos ha desaparecido para dejar paso a este nuevo formato expositivo, que acerca el arte al espectador a través de los alimentos mediante una experiencia inmersiva donde cada plato armoniza con la obra del artista, así como el mantel o la iluminación.
Nora Silva, directora; Marta Moya, chef; Belén Cabello, diseñadora y Sara Oldenburg, sumiller son FONDO, un equipo de mujeres que nace con el objetivo, como explican, de contrarrestar la falta de reconocimiento de la mujer en el sector de la hostelería, además de insistir en el uso exclusivo de productos vegetarianos y veganos, asumiendo así, parte de la responsabilidad climática dentro de la industria alimentaria.
Han trabajado con marcas e instituciones como Bang & Olufsen, Levis, Carolina Herrera, Bimba y Lola, WOW concept, Matadero Madrid, La Casa Encendida y Mayrit design bienial, entendiendo la cocina como una disciplina creativa válida para traducir conceptos en situaciones comestibles.
Uno de sus proyectos, que tuvo lugar el pasado mes de mayo en la galería Badr El Jundi de Madrid, se centraba el sistema nervioso. Bajo el título “Procesando el pasado y digiriendo el futuro” y con el órgano digestivo como una metáfora, la exposición comisariada por Huma Kabakci, con los artistas Saelia Aparicio, Yulia Iosilzon, Anna Perach, Amba Sayal-Bennet y Rafal Zajko, exploraba a nivel micro y macro la relación de lo que comemos con nuestro cerebro.
Tomando el sistema nervioso entérico como eje del menú, los distintos platos recorrían el cerebro, la alimentación emocional y el microbioma de los intestinos. Entendiendo cada ingrediente como una puerta hacía nuestro organismo, los entrantes comenzaban como un “calmante de nervios” con unos espárragos blancos, zabaione, pera y trigo sarraceno, armonizado con Ancestral Rosado, Montrubí, Penedés. Como principal, “sobrecarga sensorial” Panacotta de hierbas con granizado de tomate y pan crujiente. Armonizado con Algo que nos haga flashear, Pequeños y Salvajes, Ávila. Y para terminar, un postre, que “conecta el cerebro con el vientre”, una crema agria y arándanos, crumble de mantequilla negra y nibs de cacao.
Su próximo evento tendrá lugar los días 22, 23 y 24 de noviembre con la obra del colectivo de arte Casa Antillón / el chico en el Espacio Nueva Carolina de Madrid.