La organización apadrinaunolivo.org se encarga de recuperar los olivos de la localidad de Oliete, un pueblo de la provincia de Teruel perteneciente a la España que poco a poco se va vaciando y amenaza con desaparecer. El objetivo es salvar y proteger a los 11.990 olivos centenarios abandonados de la localidad.
El gran enemigo de los olivos es el abandono, además de las plagas y la sequía, y como consecuencia la aparición de los “Ramos” (conocidos como “Chitos” en la región de Teruel), como explican desde la organización “se trata de ramas que nacen desde la base del tronco robando los recursos que el árbol debería destinar a si mismo y a su fruto, la oliva. Ahogado sin aire ni luz, terminará convertido en un arbusto insano que finalmente se secará y morirá”.
Apadrinar un olivo no sólo ayuda a la reproblación de este olivar si no que significa recibir una recompensa del trabajo bien hecho, ya que de Marzo a Mayo la organización envía a casa el aceite de oliva resultante del olivo apadrinado. El proceso es muy sencillo, solo hay que elegir el olivo seleccionando entre todos los que aparecen en la galería fotográfica para ayudarlo a crecer.
¿Cómo se recupera un olivo?
En primer lugar se poda y se eliminan los restos de poda y los chitos o ramas que han crecido a su alrededor.
Se procede a labrar el suelo y a la cubierta espontánea de la tierra, para su posterior fertilización y abono foliar con purín de ortiga.
Finalmente se hace un tratamiento ecológico de plagas y se riega.
LIFE Olivares vivos
Este proyecto (www.olivaresvivos.com) centra su objetivo en la recuperación de la diversidad del olivar en Andalucía, incrementando la rentabilidad del mismo. Un trabajo que desarrollan conjuntamente instituciones públicas y privadas que apuestan por el futuro del olivar, como SEO Birdlife, Universidad de Jaén, CSIC, Diputación de Jaén, la Fundación Patrimonio Comunal Olivarero y Aceites de Oliva de España. Cuentan con una veintena de olivares repartidos por toda la provincia de Andalucía, comprometidos con la protección del ecosistema, la recuperación del olivo y de la flora y la fauna de estos lugares, que desde que se emprendió este proyecto ha aumentado en un 12%.
Para ello, se centran en abordar la crisis ambiental y económica del olivar a través de un proyecto demostrativo, capaz de establecer y certificar un modelo de olivicultura rentable y compatible con la conservación de la biodiversidad, posicionando dicho modelo productivo como un valor añadido reconocido y rentable en el mercado del aceite.
