José Carlos García apuesta por el producto de mercado siempre fiel al recetario tradicional andaluz en su restaurante homónimo de Málaga. Su cocina se podría definir como la fidelidad a sus raíces, el respeto a la herencia recibida y como el mismo define “un toque de rock & roll”, una gastronomía que refleja su personalidad.
En 2011, el chef se traslada al Muelle Uno donde emprende su camino en el restaurante José Carlos García, desafiando la técnica, pero manteniéndose fiel a su línea, con productos de la tierra, como la quisquilla con zumo de pimientos asados y yogur, el salmonete con gel de naranja sanguina, lima, vainilla, rábano y daikon encurtidos y espuma de lima y vodka. En el apartado de los dulces, polvorones de pipas saladas y para terminar, tequila sunrise en un formato muy innovador.
El chef comenzó su trayectoria profesional entre los fogones de grandes maestros en varias ciudades españolas y europeas, además de formarse en la Escuela de Hostelería de Málaga. Aprendiendo en el negocio familiar desde 2001 en El Café de París, un clásico de la gastronomía de la capital malagueña desde 1979, fiel a la tradición y con un producto de proximidad consigue su primera estrella Michelin en 2002.
José Carlos, su mujer Lourdes Luque y su equipo de 18 personas hacen de este restaurante una parada obligada para disfrutar no sólo del producto si no también de las vistas al Mediterráneo, La Alcazaba y la Catedral de Málaga.