Restaurantes

El Mesón de Fuencarral cumple 90 años

El icónico restaurante situado en la carretera de Colmenar sigue fiel a su esencia nueve décadas después de su apertura.

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Publicación Web: 11/10/2022

Ramón Dios lidera el Mesón de Fuencarral y sigue siendo guardián de las recetas de su abuela que hacen de este lugar un enclave de la cocina castellana. Ricardo y Pilar, abrieron este Mesón en 1932 y hoy Ramón, tercera generación, continúa su legado celebrando un homenaje muy especial “Para nosotros, cumplir 90 años en El Mesón significa confianza por parte de nuestro equipo y nuestros clientes. Confianza en lo que hacemos aquí y en los valores que representamos de cocina tradicional, de las cosas hechas como antes, del trato como si estuvieran en casa”.

La celebración de su 90 aniversario sigue siendo una oda a esa cocina castellana que ha caracterizado a este mesón desde su apertura y que le ha mantenido en pie durante nueve décadas. Las sillas de anea y los grandes ventanales comparten espacio con platos como el bonito escabechado en casa y pimiento asado, el gazpacho hecho a mano, cuya receta y forma de elaboración son las mismas que en 1932, sus famosas croquetas de jamón y pollo, cremosas gracias a la reducción máxima de la cantidad de harina en la bechamel, la morcilla de arroz o unas judías verdes “cortadas a mano” con jamón ibérico, son emblemas del buen comer de esta casa que no pasan de moda. Para continuar, unos callos a la madrileña, o unas migas con chorizo y huevo, receta especial y única de la casa, o los asados de cordero lechal o de cochinillo, una de las especialidades del mesón. Otras propuestas cambiantes como los arroces o algunos pescados acompañan en la carta a estos platos icónicos de El Mesón. Y de postre, leche frita castellana, que se sirve empanada no rebozada, o flan de la casa con nata.

Mirada al futuro

El Mesón de Fuencarral plantea algunos hitos para celebrar este aniversario que pasan por la creación de una experiencia gastronómica exclusiva en la que disfrutar del Mesón de una manera más “vanguardista” sin perder su esencia o abrir sus cocinas a chefs de renombre en unos pases especiales.