En España se producen al año 1.088.127 miles de docenas de huevos, aunque su consumo ha descendido ligeramente debido al encarecimientos de su precio. Lo que está claro es que a la hora de comprarlos nos inclinamos más por los de las gallinas alimentadas en suelo y las camperas frente a las criadas en jaula.
Y no sólo aumenta la venta de este tipo de huevo, sino también el censo de gallinas ponedoras con este tipo de cría alternativa de un 17,7% hasta un 23,3% respecto al 2018. Según datos del Sistema Integral de Trazabilidad Animal (SITRAN), en 2019 el censo total ascendió hasta los 45,8 millones de gallinas ponedoras, lo que supone un aumento significativo del 5% con respecto al año anterior. En cuanto al sistema de cría, aumentan las gallinas de suelo y camperas y se produce un descenso en el censo de gallinas criadas en jaula.
De acuerdo con los datos publicados por la Subdirección General de Análisis, Coordinación y Estadística, la producción de huevos en España en 2019 se ha situado en 1.088.127 miles de docenas, manteniendo la tendencia descendente que se observa en los últimos años. El último informe del Consumo de Alimentación en España publicado por el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación, en datos de 2019, el volumen de compra de huevos desciende un 0,3% respecto al año anterior, debido al encarecimiento de este producto, cuyo precio medio ha aumentado un 1,6% situándose en los 2,34 €. La cantidad invertida en la compra de huevos por persona es de 19,50€, lo que se traduce en un consumo de 8,33 kilos por persona/año.
Ya sabemos los datos de las gallinas ¿y los huevos?
Pazo de Vilane es una empresa gallega que se dedica a la producción de huevos camperos desde 1996, lo que empezó con 50 gallinas, hoy en día es una empresa con 14 granjas con alrededor de 190.000 gallinas. Explican en detalle las clases de huevo que podemos encontrar en el mercado:
“Los de clase “A” que son los huevos frescos, los que no están sometidos a ningún tipo de conservación, de la puesta a la venta. Tampoco pueden estar refrigerados a menos de 5º en los establecimientos donde se exponen y venden. Los huevos extra frescos son aquellos que se venden durante los primeros 9 días tras su puesta, esto es, como los de Pazo de Vilane, que llegan al mercado a partir del segundo o tercer día”.
“Los de clase “B”, son huevos conservados que se destinan a elaboraciones o subproductos industriales del huevo. Estos huevos han experimentado un tratamiento de limpieza o desinfección por inmersión, refrigeración o conservación”.
Hablamos de la etiqueta

Las etiquetas que acompañan a los huevos en su caja están compuestas por una numeración que indica el tipo de huevo según su cría, acompañado por el país de producción, provincia, municipio y código de la granja.
0 Gallinas ecológicas: gallinas al aire libre y alimentadas con piensos ecológicos.
1 Gallinas camperas: gallinas al aire libre.
2 Gallinas criadas en suelo: gallinas libres en el suelo pero en un recinto cerrado.
3 Gallinas en jaula: gallinas alojadas en un cubículo. (La legislación de la Unión Europea, a través de una directiva comunitaria de 1999 y que es obligatoria desde 2012, prohibió las jaulas individuales y obligó a aumentar el espacio para cada gallina dentro de la jaula de 550 a 750 centímetros cuadrados).
En cuánto al tamaño se refiere, existen 4 tipos, los que vemos con más frecuencia en el supermercado son los grandes (L) de 63 y 73 gr y medianos (M) de 53 y 63 gr. Según explican desde Pazo de Vilane, “los huevos de tamaños L y M son los que las gallinas ponen la mayor parte de su vida. Es decir, tanto los pequeños (S) de menos de 53 gr, como los súper grandes (XL) de 73 gr, son huevos “ocasionales” (por distintos motivos).”
A la hora de su consumo y manipulación hay que tener en cuenta que al tratarse de un producto fresco las precauciones han de extremarse, así dentro de la campaña "El huevo, de etiqueta" , la Organización Interprofesional del Huevo y sus productos, INPROVO recomienda:
