Potenciar a los productores y el producto local es el objetivo de la nueva campaña del municipio tinerfeño de La Laguna, que presentó en la última edición de FITUR. “Descubre La Laguna: otra forma de ser” muestra la amplia variedad de productos agrícolas, pesqueros y ganaderos, así como los vinos de la tierra, bajo la denominación de origen Tacoronte-Acentejo.
La Laguna, es un municipio situado al Nordeste de Tenerife que cuenta con el único casco histórico declarado Patrimonio de la Humanidad de la Unesco en Canarias. Más allá de la ciudad de San Cristóbal de La Laguna, este municipio alberga pequeños núcleos de población como el Parque Rural de Anaga donde se cultivan productos como la papa borralla, la papa liria, el ñame o la batata, criadas en bancales caracterizados por su dificultad a la hora de trabajarlos, ya que su disposición impide la mecanización y la explotación intensiva.
Los productos pesqueros provienen de pueblos como Punta Hidalgo, Jover y La Barranquera, donde se sigue practicando una pesca tradicional y responsable con el medio ambiente. Otro productos locales que destacan son los quesos, elaborados por Salva Betancort de la empresa 5senti2 de El Rincón, a partir de la leche de cabras de la raza Tenerife Norte y de ovejas canarias de lana que él mismo cría, pastorea y ordeña.
Bares, restaurantes y guachinches, las tradicionales bodegas familiares en las que la cata de vinos se acompaña de un menú a base de cocina típica canaria, siempre elaborado a partir de los productos de temporada, ofrecen una cocina kilometro 0 procedente de elaboradores y productores de la zona.
En cuanto a la restauración, Braulio Simancas en restaurante El Silbo Gomero ofrece una actualización de la cocina local. Yaiza Alonso con Guaydil, practica una cocina diferente y accesible a partir del producto lagunero y algún que otro guiño internacional. Y el chef Patricio, al frente del gastro-bar El Jinete Sin Cabeza, con una carta que fusiona la cocina local, mediterránea y argentina.
Sin olvidar sus vinos bajo la DO Tacoronte-Acentejo, bodegas como Cuevas del Lino, Mallar Tinto, Máncora, Viña El Drago y Vinos en Tándem son algunos ejemplos. Con una producción bastante limitada, por las condiciones del terreno y la reducida superficie de cultivo, lo que explica que no suelan consumirse más allá de los límites de la propia isla.