Llevamos confinados desde el 14 de marzo y nuestra vida ha cambiado, pero nos hemos adaptado a las circunstancias. ¿Cómo lo hemos hecho? utilizando entre otras cosas los servicios de delivery como Glovo, que sigue operativo como servicio esencial en más de 80 ciudades de España.
Y os preguntaréis, ¿qué es lo que más se pide? Pues según Glovo, la sociedad española es repostera, se han pedido 7.500 paquetes de harina y 4.000 de levadura, llegándose a agotar algunos días su abastecimiento. La cultura del tupper no se ha perdido, amigos y familiares siguen mandándose tuppers los unos a los otros, las buenas costumbres nunca se pierden. Lo que también se ha disparado son los pedidos de productos de desinfección, cifra encabezada por los 2.500 botes de Sanytol entregados. Así como los caprichos, palomitas, cerveza, chocolate, lo que empezó con el papel higiénico ahora se ha trasladado a las palomitas…imposibles de encontrar en el supermercado.
Los días que la app alcanzó sus picos de pedidos coincidieron con los anuncios del Estado de alarma y sus prorrogas, así los pedidos a supermercados se han disparado en un 450%, superando a los de restaurantes. El servicio de parafarmacia también ha experimentado un crecimiento, en concreto un 700% donde destaca la entrega de termómetros y geles de alcohol, seguidos de test de embarazo.
En cuanto a los pedidos a restaurantes, los viernes siguen siendo el día estrella para pedir comida a domicilio y ahora los lunes se han convertido en los nuevos domingos, alargando los pedidos del fin de semana. Según los datos, con el confinamiento los españoles comen y cenan más pronto, el pico de pedidos de la comida suele empezar a la 13:00 horas y el de cena a las 20:00 horas.