“Antología” representa los vinos más emblemáticos de Familia Torres, un recorrido por las regiones catalanas que han perfilado la historia de esta familia bodeguera que hoy cumple 150 años. Todos ellos, son vinos de producciones muy limitadas que proceden, cada uno, de un único viñedo ecológico.
Mas La Plana, que supuso un cambio de paradigma en los años setenta y marcó el rumbo para Familia Torres en la elaboración de vinos de calidad superior procedentes de viñas propias, gracias a la visión de Miguel A. Torres, cuarta generación.
Reserva Real 2016 nace de un viñedo en la subzona Costers de l’Anoia de tan solo 4 hectáreas, único en la región por sus suelos de llicorella. Elaborado con cabernet sauvignon, cabernet franc y merlot, este es un vino de estilo clásico, muy distinto a Mas La Plana.
Grans Muralles 2016 su singularidad radica en la particularidad de sus suelos pizarrosos y graníticos, así como en las variedades autóctonas que lo integran, ya que incluyen variedades ancestrales recuperadas por Familia Torres: querol y garró. De las 32 hectáreas de esta finca histórica, que había pertenecido al Monasterio de Poblet, seis se destinan a la elaboración de este vino único. Cada parcela y variedad se vendimia en su momento y se vinifica con estilos distintos, contribuyendo a crear un vino elegante y complejo, con diferentes capas y registros aromáticos, de carácter claramente mediterráneo pero donde predominan la frescura y notas balsámicas.
Milmanda 2017, el único blanco de la colección de Antología, resalta en esta añada seca y cálida –aunque con temperaturas moderadas durante la maduración– la expresión de la variedad y del viñedo, al utilizar levaduras autóctonas de la propia finca y reducir el contacto con la madera. Esto, junto a un delicado trabajo de lías durante la crianza en depósitos de acero inoxidable, resulta en un vino fresco y equilibrado, con una larga capacidad de envejecimiento.
Como representante del Priorat, la colección incorpora a partir de este año Mas de la Rosa 2017, la segunda añada del vino más exclusivo de cuantos elabora Familia Torres, un proyecto impulsado por Miguel Torres Maczassek. Es la expresión máxima y hedonista de un viñedo histórico de Porrera de 1,9 hectáreas con cepas de más de 80 años plantadas en costerssobre suelo de llicorella y rodeado de un paisaje sobrecogedor.
Para Miguel Torres Maczassek, director general de Familia Torres, estos vinos representan “nuestra obsesión por mostrar la expresión de un lugar determinado con vinos que sean capaces de explicar su historia y hablar de su paisaje, que debemos preservar. Son vinos nacidos en viñas singulares, fincas históricas o elaborados con variedades recuperadas”.