Entrevista Santiago Frías

Saber hacer

Bodegas Riojanas ha escrito la historia de la Rioja. Su presidente, Santiago Frías, desmenuza pasado, presente y futuro de una empresa que ha aportado mucho al mundo del vino español.

Foto: Bodegas Riojanas
Foto: Bodegas Riojanas

Por Ana Marcos

Publicación Revista: 01/10/2023

Publicación Web: 01/10/2023

Santiago Frías, descendiente de los fundadores, preside Bodegas Riojanas apoyado por Emilio Sojo, quien fue designado Mejor Enólogo de Rioja 2023 por la publicación The Drinks Business. Ambos son miembros de la familia fundadora. La gestión de Frías, quinta generación de la saga, supuso una revolución en esta casa multi-premiada que, desde 2022, posee la certificación Wineries for Climate Protection (Federación Española del Vino) por reducción de la huella de carbono, eficiencia energética, gestión eficaz del agua y reducción de residuos. También ha sido crucial la diversificación, con otras bodegas en Toro y, desde que llegó Frías, en Rías Baixas, Ribera del Duero, Bierzo y Rueda. La creación de la Escuela de Viticultura en sus instalaciones ha constituido un importante instrumento para los agricultores jóvenes y como foro de encuentro. Frías relata minuciosamente pasado y presente de Riojanas, siempre con una idea muy clara: “No renunciaremos a la longevidad de los vinos”.

Los comienzos de Bodegas Riojanas fueron muy especiales.

La familia hacía vino en los bajos de la casa familiar con viñedos propios, algo muy típico en la zona. El salto de construir la bodega surgió por un premio internacional en la Exposición Universal de Barcelona de 1888.

Más de un siglo después, tu llegada supuso una gran modernización de bodega y vinos.

Fue un poco de todo, en principio hacer un análisis de dónde ir con cada una de las marcas y qué nos estaba pidiendo el consumidor. Mejorar los vinos desde luego, aunque sin traicionar nuestras raíces. También es importante abrir esta casa al público y que nos conozcan, aunque con un exhaustivo control ante cualquier eventualidad.

Una etapa de cambios y ensayos.

Hemos pasado de roble americano a muchas barricas de francés, combinando con acacia, etc. Son cambios paulatinos para definir dónde, tanto nosotros como el consumidor, nos sentimos cómodos. Pero paulatinamente, mi padre siempre decía que en el mundo del vino no hay que tener prisa. Ten en cuenta que del viñedo a los resultados en la botella pueden pasar fácil 10 años.

Especialmente si hablamos del segmento Reservas y Grandes Reservas, lo vuestro principalmente.

Nunca renunciaremos a la longevidad de nuestros vinos, pero sí queríamos que la fruta estuviera más presente. En viñedos, después de la pandemia hicimos una selección de parcelas, también para elaborar vinos muy especiales. El siguiente paso va a ser darles más acidez para que sigan siendo longevos, que la madera no pese demasiado y conseguir más frescura en boca.

Los vinos de Rioja, en general, han cambiado mucho en los últimos tiempos.

Hoy Rioja es mucho más que esas categorías tradicionales de Gran Reserva, Reserva y Crianza. Hablamos de subzonas, de municipios, de viñedos singulares… en definitiva, de identidad, aunque por la climatología no todos los años son iguales. Nosotros ofrecemos muy buena calidad y garantías, pero también pretendemos sorprender al consumidor con cosas nuevas. Hemos lanzado un Monte Real garnacha por ejemplo, y estamos pensando en envejecer en hormigón, cemento, en tinaja… también microvinificar para definir el futuro.

Esas clasificaciones tan específicas como por ejemplo Pueblo ¿no crees que puede confundir al consumidor de alguna manera?

¡Estoy yo loco, ni te cuento el consumidor! Hay mucha oferta, en cartas de restaurantes, en una vinoteca, en supermercados… Creo que hemos elevado el vino, lo hemos alejado del cliente y no debemos complicarle más. No te hablo de grandes entendidos, claro, que es lo que buscan. Nosotros tenemos una marca potente con garantías, pero también ciertas cosas nuevas.

Estáis trabajando con variedades muy interesantes.

Sí, pero creo que no debemos perder nuestra esencia y las variedades que tienen más recorrido son las nuestras de siempre. Respecto a novedades hemos sacado un tempranillo blanco, trabajamos con maturana, graciano y mazuelo… A la vez recuperaremos vinos blancos de Rioja antiguos, secos y con años, que pocas bodegas hacen ya. Muchos proyectos, pero poco a poco, la calidad siempre manda.

¿Qué piensas del intento de crear la DO Rioja Alavesa?

Espero que los políticos nos dejen trabajar y que no se politice una fuente de riqueza para todos. Que alguien me explique en qué somos diferentes los de Elciego a los de Cenicero, qué tradiciones vitivinícolas justifican que somos dos denominaciones distintas. Unidos hemos llegado hasta aquí y unidos llegaremos más lejos. Aunque esto no es nuevo, hace 50 años ya se comentaba.

Los vinos han subido de precio, ¿crees que es necesario para situar nuestros vinos en un segmento más alto?

Debemos elevar el escalón de los vinos españoles y esto incluye subir el precio. Nuestros competidores principales, Italia y Francia, venden más caro y nosotros, al hablar de calidad, no tenemos nada que envidiarles. Vamos a acelerar ese reposicionamiento internacional que ya se había iniciado hace años. Hay que buscar un equilibrio.

El cuidado del terruño ha sido fundamental en la historia de vuestra bodega.

Nos surten 1.400 fincas, aquí son pequeñas y sus abuelos y bisabuelos ya nos proveían de uva. Eso nos da mucha riqueza y mucho juego para poder elegir y afinar. No obstante, el clima está cambiando y el ciclo de la planta no es el mismo. Las enfermedades del viñedo han evolucionado porque el tiempo es distinto, ahora hay que gestionar el agua como bien más escaso… Hay preocupación, pero ya venía de antes.

Todo esto está muy relacionado con la sostenibilidad. ¿Qué estáis haciendo vosotros?

Ya estábamos con temas medioambientales hace tiempo y el sello Wineries for Climate Protection nos ayuda a sistematizarlo. En nuestra nueva Escuela de Viticultura, la sostenibilidad es una materia importante. Hemos puesto placas solares, la energía desde antes provenía de fuentes sostenibles… Uno de nuestros viñedos salió el tercero en biodiversidad y de sus levaduras hemos desarrollado otras para darle personalidad a nuestros vinos. Usamos corchos naturales y hemos logrado que el agua filtrada sea lo más limpia posible, tanto en el campo como en bodega. Muchas y variadas iniciativas.

El aspecto ecológico también es un tema candente.

En Rueda acabamos de sacar el Viore ecológico y cada vez serán más. Pero vamos antes por la sostenibilidad que por lo ecológico. El objetivo es el mínimo impacto e ir más allá de los mínimos de la normativa.

¿Qué piensas de la imagen del vino español en el mundo?

Me gustaría que fuera más positiva, aunque Rioja se desmarca un poco y está mejor posicionada. Pero esto es labor de todos, tenemos que sumar.