Un estudio realizado por la Asociación Europea de Economistas del Vino (European Association of Wine Economists, EUAWE) y la Cátedra de Vinos y Espirituosos de la INSEEC U (Chaire Vins et Spiritueux de INSEEC U), desarrollado en España por las Universidades de Zaragoza, politécnica de Valencia y pública de Navarra, recoge las opiniones de 6.600 encuestados en España, Bélgica, Italia, Francia, Austria, Alemania, Portugal y Suiza.
En el caso del consumo de vino de España, un 45% de los encuestados no ha variado su frecuencia, un 36% consume más y un 19% consume menos frecuentemente. No es así en el caso de la cerveza o los licores, donde un 45% dice seguir consumiendo lo mismo que antes, no obstante, España destaca por una frecuencia de consumo de cerveza significativamente mayor que la de otros países.
Se gasta menos en bebidas alcohólicas y en general el precio medio de compra del vino disminuye, así lo explica Vicente Pinilla, profesor de la Facultad de Economía y Empresa de la Universidad de Zaragoza, "se ha producido una ligera reducción de los compradores en supermercados -aunque éste sigue siendo el canal más utilizado-, un desplome de las compras en las tiendas de vino y directamente en las bodegas, y una moderada reducción de las compras en tiendas de alimentación”.
Los canales online han experimentado un ligero aumento, del 12% al 15%, pero la cifra que más llama la atención es el 21,5 % de los consumidores de vino que no han recurrido a comprarlo, sino que han optado por consumir sus propias existencias, lo que supone ser la segunda fuente de suministro después de los supermercados.

En cuanto al perfil de consumidor arrojado por este estudio, un 59% son hombres; el 28% de la muestra tiene entre 41 a 50 años, seguido del segmento de edad entre 51 a 60 que representa el 29%; el 62,5% vive en áreas urbanas; el 65% declara que vive con sus ingresos actuales; el 42% trabaja en la administración o el sector servicios; la mitad de los hogares está integrado por 2 adultos sin hijos.
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