Ardbeg in Space es el experimento pionero cuyo objetivo es descubrir la reacción del whisky y los terpenos -unidades estructurales que conforman el sabor del destilado- en condiciones de microgravedad.
Este proyecto se inició en 2011 cuando la empresa de investigación espacial estadounidense NanoRacks envió, a la Estación Espacial Internacional que se encuentra a 320 kilómetros de distancia de la tierra, unas ampollas de 6 ml para que orbitaran en torno a la tierra durante casi tres años.
El resultado fue que la microgravedad había tenido un efecto novedoso en la maduración del destilado que pudieron comprobar gracias a un análisis científico dividido en 4 etapas.
En la evaluación organoléptica se comprobó que el carácter ahumado y fenólico del whisky poseía más fuerza que en las muestras terrestres. En la cromatografía - espectrometría de masas se descubrió que un fenol -uno de los componentes más activos de cara al sabor- tenía un nivel considerablemente más bajo en las muestras espaciales.
Y, por último, en la cromatografía líquida a alta presión -un procedimiento que se usa para determinar la influencia de la maduración en la bebida- demostró que en las muestras espaciales estaban presentes en mucha menor medida los componentes menos fáciles de extraer de la madera.
“Las muestras espaciales eran asombrosamente diferentes. El destilado era mucho más sustancioso, con una combinación muy distinta de gustos ahumados, incluidas notas de pescado ahumado, grafito y estuche de lápices antiguo. El gusto ofrecía ciertos tonos afrutados inusuales, que incluían cereza y ciruela, además de mazapán y pipermín. es posible que lo que hemos descubierto tenga algún día implicaciones significativas para todo el sector del whisky”, explicó el Dr. Lumsden.