El consumo de frutas y verduras es fundamental para llevar una dieta variada, equilibrada y aportar al organismo las vitaminas, minerales y nutrientes que necesita. Afortunadamente, en España existe una gran variedad de verduras durante todo el año.
Para disfrutar de toda su frescura y sabor es conveniente conocer su momento óptimo de consumo. El MAGRAMA presenta el pimiento, calabacín, berenjena, lechuga, tomate, pepino, zanahoria, judía verde y la cebolla, como las verduras del verano.
Pimiento: Se pueden consumir tanto crudos, en ensaladas, como cocinados, en purés, tortillas, paellas, brochetas…
Calabacín: Admite un gran número de preparaciones: cocido, rehogado, frito, salteado, asado, relleno, en cremas, tortillas y muchas más.
Lechuga: Es el ingrediente básico de cualquier ensalada. Es importante cortar el tallo, retirar las hojas en mal estado y lavarla bien, separando las hojas y sumergiéndolas en agua.
Tomate: Se puede consumir crudo, tanto en ensaladas, zumos o guarnición, y se puede cocinar dando mucho sabor y color a los platos.
Berenjena: Guisada, rellena, al horno… se puede consumir de diferentes maneras. Un truco para reducir su ligero amargor es salar la pulpa durante unos minutos o añadirle zumo de limón. Después, se enjuaga para eliminar el exceso de sal y se seca con papel absorbente.
Zanahoria: A la hora de consumir zanahorias es conveniente raspar o pelar su piel. Se pueden tomar saladas o en su variedad dulce.
Judía Verde: Solo 15 o 20 minutos de ebullición son suficientes para su cocción. En general se sirve cocida y acompañada con aceite de oliva.
Cebolla: Se puede consumir tanto cruda como cocinada. Las variedades dulces son las más empleadas para ensaladas, pero es un acompañamiento ideal de múltiples platos.
Pepino: Es muy refrescante y se consume crudo, bien lavado y sin cáscara, pero también es un ingrediente fundamental en recetas veraniegas como el gazpacho y salmorejo.