¿Quién se puede resistir a un helado en verano? Sin duda es el producto estrella por excelencia de la temporada estival y se ha convertido en un producto gourmet, gracias a heladeros artesanos que utilizan la mejor materia prima y productos 100% orgánicos.
Fernando Sáenz se ha convertido en el heladero de los grandes cocineros y se ha ganado a pulso el apodo del ‘Chef del Frío’ por haber marcado un referente en la elaboración de helados artesanales, desarrollando un proceso de creación propio y basándose en la artesanía del sabor. Las 10 características que lo identifican son:
100% Artesano: Fernando Sáenz selecciona personalmente todos los ingredientes y utiliza productos de temporada en sus elaboraciones. Sus cultivos van desde plantas aromáticas a frutales o viñas, cultivados con técnicas ecológicas como la biodinámica en la que los fertilizantes y pesticidas son sustituidos por abonos verdes y rotación de cultivos.
Heladero de estrellas Michelin: Gracias a sus técnicas tradicionales y su excepcional materia prima ha revolucionado el mundo de los helados y se ha hecho con la confianza de los grandes chefs españoles. Sus helados forman parte de las propuestas gastronómicas de chefs con estrellas Michelin como Andoni Luis Aduriz, Quique Dacosta, Francis Paniego o Eneko Atxa entre otros.
A medida: Elabora helados personalizados a medida para cada uno de sus clientes gastronómicos. Sus propuestas dulces, saladas e incluso aliños helados le están convirtiendo en tendencia.
Dulce y salado: El madrileño Hotel Westin Palace ofrece un refrescante menú bajo el lema: 9 platos, 9 helados, en el que destacan platos como la gamba blanca de Huelva con aliño helado de agua de mar, manzanilla y limón murciano o daditos de patatas con salsa brava helada de ibérico, pimentón de la Vera y AOVE arbequina.
Kilómetro 0: En su pequeño huerto en Viana, La Rioja, cultiva productos autóctonos de temporada de los que obtiene, reinterpretaciones heladas de platos tradicionales riojanos como el mazapán riojanito, la crema de limón con aceite de alfaro, el helado de lías de vino blanco o el sorbete de racima de graciano.
Mundo de sabores: Con más de quince de años de experiencia como maestro heladero, ha llegado a la conclusión de que el sabor y la materia prima 100% natural es lo más importante. Para ello, en sus elaboraciones utiliza únicamente sabores naturales que logra a través de técnicas como coupages, osmosis, trituraciones en fresco o sobremaduraciones.
Conversaciones heladas: Creador y anfitrión de este evento anual referente de la gastronomía (este año celebró su cuarta edición el 23 de junio) el heladero reúne a prestigiosos profesionales del mundo gastronómico, para conversar y reflexionar sobre el creciente fenómeno social gastronómico.
Tradición y vanguardia: Ha sabido recuperar el oficio de heladero, incorporando a las técnicas de elaboración más tradicionales, como la pasteurización, maduración, mantecación o conservación, las técnicas más vanguardistas como infusionados o maceraciones.
Traspasa fronteras: Su talento y creatividad traspasan fronteras y es considerado uno de los heladeros más sorprendentes del mundo, por eso ha trabajado como profesor internacional de la prestigiosa Carpigiani Gelato Univerity de Bolonia.
Reconocimiento: Cuenta con el apoyo de los grandes chefs y profesionales del sector gastronómico y ha recibido numerosas distinciones por sus sorprendentes elaboraciones.