El 5 de julio de 2015 es una fecha histórica para las bodegas Veuve Clicquot, ya que se incluyen en la lista del Patrimonio Mundial de la UNESCO.
El Comité anunció la decisión de declarar Patrimonio de la Humanidad a los viñedos y casas de la región de Champagne, entre las que se encuentran las cuevas subterráneas, ubicadas en la ciudad de Reims y excavadas en piedra caliza, que la Maison Veuve Clicquot Ponsardin adquirió en 1909.
Para ampliar la capacidad de estas cuevas, que se encuentran a 20 m de profundidad, se le añadieron bóvedas conectadas por túneles que abarcan hasta 24 km, convirtiéndo a Veuve Clicquot en la Maison de Champagne con más extensión de bodegas en Reims.
La temperatura, humedad y tranquilidad convierten a estas bodegas naturales en el lugar perfecto para almacenar el champagne en las mejores condiciones.
Además, en las paredes han dejado su impronta refugiados civiles y militares de la I Guerra Mundial, así como los empleados que trabajaron a lo largo de 40 años en este laberinto.