Queso azul de leche de vaca pasteurizada refinado con Limoncino, recubierto con pralinés de chocolate blanco y rodajas de limón confitado, y madurado durante al menos 2 meses.
En boca es fresco. La acidez del limón suaviza el dulzor del queso, mientras que las vetas azules crean un sutil regusto herbal que marida maravillosamente con la nota cítrica dominante.
Sin duda, se puede disfrutar solo, o se puede atreverse a maridarlo con un filete de rodaballo al horno.