Escarolas elaboradas en fresco, cocinadas a baja temperatura y condimentadas según la tradición napolitana con aceitunas negras y alcaparras; conservadas en aceite de girasol.
La cocción no ha comprometido ni el color ni la textura de la verdura. Audaz y distintiva; la nota aromática es intrigante pero equilibrada, gracias al aliño con alcaparras y aceitunas