A lo largo de la historia, las características culturales y de suelo-clima, únicas de la Denominación de Origen Baena, ha dado lugar al asentamiento de gran cantidad de variedades de olivos, algunas exclusivas de esta Zona, y otras que fueron introduciéndose por su buena adaptación al medio, contribuyendo a la singularidad de este área geográfica que podría distinguirse como la más plurivarietal de la Península Ibérica y, posiblemente, del mundo oleícola. Aoves de gran finura y personalidad con notas olfativas a manzana, almendra verde, hierbabuena, tomate, hortalizas y otros vegetales. Al paladar se presentan persistentes, con ligeros toques de amargo y picante – características propias del zumo de una fruta fresca - y enormemente rotundos y elegantes.