DENOMINACION DE ORIGEN BAENA

Los aceites de la Denominación de Origen Baena están producidos en  terrenos pertenecientes a los términos municipales de Baena, Doña Mencía,  Luque, Nueva Carteya, Zuheros, Castro del Río y Cabra, todos ellos en la  provincia de Córdoba, al sur, entre la Campiña y las estribaciones con la serranía sub-bética.   Los terrenos inscritos en la D.O. son  generalmente suelos calizos, y a ser una de las Zonas Oleícolas más  plurivarietales del mundo - con variedades que como la Picuda (variedad  principal de la D.O.), Hojiblanca, Picual, Lechín, Chorrúa, Pajarero... etc. de  acreditada bondad - imprimen a los aceites de la zona características especiales  de gran finura y personalidad.   Los aceites de oliva vírgenes de esta Denominación, en todas sus  categorías, son comercializados en su totalidad por las firmas inscritas con  diferentes niveles de garantía, contando éstas con más de cuarenta marcas  amparadas por esta Denominación de Origen, que la sitúan como la de  mayor volumen comercializado de España, y una de las de mayor  relevancia en el mercado global de los aceites certificados.  El envasado también está estrictamente controlado por el Consejo  Regulador, y para que un aceite, previamente conforme, pueda envasarse con  “Denominación de Origen BAENA”, ha de hacerse en cualquiera de las  veintiuna plantas envasadoras inscritas en los Registros de la Denominación  de Origen (doce Sociedades Cooperativas y nueve de distinta personalidad  jurídica), en envases de vidrio o de hojalata, y llevar adheridas las  contraetiquetas o precintas numeras dispensadas por el Consejo Regulador.   Los aceites de oliva vírgenes extra de la Denominación de Origen  Baena, debido a su compleja composición varietal nos transmitirán una  amplísima gama de olores y sabores propios de las aceitunas de las que  provienen. Así, su frutado será intenso, olor a verde (hoja o hierba) en intensidad  media, manzana y almendra verde en intensidad media, ligeras sensaciones de  amargo y picante. Se presenta dulce en intensidad ligera-media, y con una  intensa persistencia en boca dejando un armonioso toque almendrado al  final. En cuanto al color (atributo que carece por completo de importancia en  cuanto a criterios de calidad) variará del amarillo dorado al verde intenso,  dependiendo de la madurez del fruto en el momento de la obtención del  aceite.