Este proyecto reúne a cuatro personajes que tienen lazos muy estrechos con la Sierra de Salamanca. César Ruiz, de la importadora Alma Vinos Únicos , el viticultor local Bosi Jiménez, el enólogo Alberto Martín, con larga experiencia en la región y Miquel Udina, antiguo director técnico de la DOP Sierra de Salamanca.
La base de casi todos los vinos es la rufete, la variedad tinta local por excelencia que se caracteriza por sus notas florales y de fruta roja crujiente y que refleja muy bien el contraste de suelos graníticos y pizarrosos de la región.
Con 12 hectáreas de viñedo en propiedad, la mayor parte corresponde a pequeñas parcelas en bancales con cepas viejas en vaso.
Todos los vinos se elaboran con levaduras indígenas, fermentan en tanques, foudres o barricas con porcentajes variables de raspón y envejecen en barricas usadas de 300 y 500 litros durante 10-12 meses.