Ficha de cata y página web
La añada 2018 se caracterizó en San Martín de Valdeiglesias por las extremas sequías durante todo el ciclo. Un otoño cálido de escasas lluvias daba paso a un invierno suave y una primavera cálida y muy seca, sin ninguna helada. Por su parte, el verano experimentó temperaturas normales, sien - do más cálido julio, pero más frescos de lo normal agosto y septiembre. Todas estas condiciones adelantaron mucho la vendimia, que comenzó tras unas tormentas que terminaron de madurar las pieles. Debido al menor peso de los racimos, la cantidad de garnacha vendimiada fue inferior, pero de alta calidad. En resumen, una añada excelente.
Viñedo: parcelas de montaña, a casi 900 m de altura, sobre suelos graníticos de arena y roca, con pH ligeramente ácido y grandes vientos del noroeste. Trabajadas con viticultura ecológica y biodinámica, estas parcelas, en formación en vaso y estricto secano, proporcionan la esencia de Las Moradas: rendimientos bajos debidos al equilibrio del suelo, materia prima excelente, impecable acidez, buena maduración y gran equilibrio y estado sanitario. Vendimia: manual, en cajas de 20 kgs. Comenzando de forma nocturna para posterior selección en mesa.
Vinificación: tras la selección y el despalillado, se encuba por parcelas de forma separada hasta que arranca la fermentación de forma natural con las levaduras autóctonas de la uva. Sin correcciones ni aditivos. Durante tres semanas se rea - lizan controles de temperatura sin apenas intervención para evitar extracciones. Posteriormente, se realiza un descube rápido para evitar el excesivo contacto con las pieles. Una vez realizada la fermentación maloláctica, también con bacte - rias autóctonas, se lleva a cabo una crianza de entre 8 y 18 meses, con una media de 14 meses en barrica de roble francés de 500 litros de distintos usos, según la parcela, para posterior coupage de los vinos. Se embotella sin filtrar ni clarificar.
Nota de cata: presenta todos los matices propios de la garnacha tinta cultivada sobre suelos rocosos graníticos en esta zona. Armonioso y sobrio, es un tinto de aromas predominantemente balsámicos, de guinda, ciruela roja, monte mediterráneo, frutos silvestres o grafitos, y recuerdos minerales del granito. La boca se muestra muy fresca y viva, larga y elegante. Un vino muy personal y equilibrado, para disfrutar con cualquier maridaje por su esencia y su redondez. La bodega actualmente cuenta con certificado en viñedo y bodega Ecológica.
ENATE y el Arte —una rima que tal vez no es casual— coinciden en un punto sublime: la voluntad de la creación. La bodega decidió desde sus comienzos, en 1992, que el maridaje de la enología y la cultura contemporánea sería un rasgo imprescindible en su carácter. Fue un desafío arriesgado desde un punto de vista empresarial y desde una perspectiva artística. Pero el triunfo fue incontestable y creó escuela. El concepto acabó por imponerse: las ideas sublimes resultan evidentes una vez que alguien, ENATE, ha tenido el valor de intuirlas. Fue, en efecto, voluntad creativa. De igual modo que resulta impensable una bodega sin vino, ENATE asumió que el arte era la esencia misma de su identidad. Son conceptos que nacen juntos y se enriquecen mutuamente. El ser humano es en esencia creador, de un modo u otro, y ama por naturaleza los placeres vitales. En 1992, ENATE formalizó su apuesta por hermanar ambos conceptos al contrastar la pericia casi matemática del enólogo con la imprevisión del artista inspirado en la enología. Hoy, ENATE es bodega y museo. Es al tiempo vinoteca y galería artística, y ha fraguado su personalidad en la exquisitez de ambas. Sus barricas y sus paredes resumen los grandes vinos de España, habitados por la genialidad de los grandes creadores españoles e internacionales.
Las Moradas de San Martín : Pioneros del nuevo Gredos. Una apuesta apasionada por el reencuentro con la garnacha cultivada tradicionalmente en la zona de San Martín. Esta variedad es la materia prima de todos los tintos que elaboramos y clave indiscutible del sabor de cada uno de nuestros vinos. Y dentro de esta apuesta por lo autóctono, seguimos recuperando la variedad de blanco albillo real, tradicionalmente cultivada en la zona, y de escasa existencia en la actualidad. Con estas variedades, elaboramos vinos de viticultura ecológica, que cuentan además con el certificado vegano.
Bodegas LAUS -Bodega LAUS fue fundada en el año 2002. La bodega es como una ‘isla en el Somontano’, rodeada de agua, viñedos, flores, sol, aire…vida. LAUS proviene del latín y significa ‘Elogio, Alabanza, Consideración’, nombre que refleja perfectamente el espíritu de esta bodega del Somontano. El logotipo simboliza la tierra en la simbología yi-king y representa nuestra esencia, el territorio, el suelo sobre el que se asienta nuestro viñedo.