Viñedo: 100% propiedad de Pago de Larrainzar, 17 Ha.
Añada: 2017
Vendimia: Merlot 27/09/2017, Tempranillo 09/10/2017, Garnacha 09/10/2017, Cabernet Sauvignon 20/10/2017.
Ensamblaje: Merlot 35%, Tempranillo 30%, Garnacha 20%, Cabernet Sauvignon 15%.
Tiempo en barrica 3 meses en barrica francesa.
Fecha de Embotellado: Febrero 2018.
Angel de Larrainzar es más que un vino, es el alma de nuestra familia y el homenaje a nuestra hermosa tierra. Continúa con la tradición de la calidad y la elegancia de nuestros vinos. Es el vino más apegado al viñedo, que remarca la frescura de la fruta, con un corto paso por barrica. Es también un homenaje a Angel de Larrainzar, nuestro bisabuelo, que plantó el primer viñedo en esta finca en 1891. Sigue la senda de la tradición pero añade notas de modernidad en perfecta armonía. Muestra un color rojo cereza con ribete amorato, que denota su juventud, y capa media-alta. Se percibe un intenso y amable olor muy frutal. Aúna perfectamente las notas afrutadas y de confitura con notas de pimienta y romero seco. Entra en boca con garra y muestra gran frescura. Un vino agradable, para disfrutar de una copa en cualquier ocasión.
Gold Medal Sakura, (Japan), Feb 2019. Gold Medal Berliner Wine Trophy Germany, Feb 2018 Best Oaked Wine Consejo Regulador DO Navarra, Feb 2018 Gold Medal Gilbert & Gaillard France, June 2018 Gold Medal International Wine Awards, July 2018
Pago de Larrainzar es una pequeña bodega familiar que retoma una tradición centenaria. El abuelo del actual propietario fundó la primera bodega en la casa familiar en 1891. Poseen 17 hectáreas de viñedo y elaboran únicamente vinos tintos, normalmente ensamblajes de sus cuatro variedades y en producciones limitadas.
La bodega cuenta con números premios en concursos internacionales y altas puntaciones en las guías más prestigiosas, como Guía Peñín o Wine Advocate Robert Parker.
La producción total es inferior a las 100.000 botellas por añada y en ciertas añadas y vinos son producciones limitadas a menos de 3.000 botellas.
Se trata de una bodega que apuesta por la calidad y la personalidad de sus vinos, con vendimia manual y crianza en barrica francesa.
La exportación es clave para Pago de Larrainzar y a día de hoy sus vinos están disponibles en mercados como Francia, Bélgica, Holanda, Dinamarca, Inglaterra, Rusia, Estados Unidos, Brasil, Méjico, China, Corea del Sur, Japón y Singapur.
En 2014 el Gobierno español les otorgó la Denominación de Origen Vino de Pago “Larrainzar”, a la espera de la aprobación internacional de la Comisión Europea.
El emplazamiento es único: una finca cerrada (al modo del “clos” francés) colindante con el Monasterio de Irache, a los pies de Montejurra. Ofrecen enoturismo de calidad, dando conocer, en un entorno cercano y amable, las bondades de un territorio vitícola de excepción.