Nuestras novedosas instalaciones en las que la sala de ordeñado está integrada junto al rebaño nos permite tener sanidad e higiene como signo de identidad en todos los procesos y por lo tanto, la utilización de leche cruda para aportar a nuestro Queso todo el sabor y aroma que lo convierten en un producto Gourmet.
Los quesos de este paraje natural se encuentran en el mercado bajo la marca comercial LA JARABA, y en función de su maduración y afinamiento óptimo se distinguen tres curaciones: SEMICURADO, CURADO y VIEJO, todos ellos presentados diversos formatos. Equilibrio de sabores y aromas intensos, textura homogénea con ojos pequeños e irregulares y un característico color marfil. Es un hecho constatado que los primitivos pobladores de La Mancha domesticaron a la oveja manchega y mejoraron la raza, sin permitir que se mezclara con otras. Por esta razón ha mantenido su pureza y cualidades originales, así como sus peculiares características, sin apenas cambios a lo largo de los siglos.
Como resultado un queso único en el mundo: EL QUESO MANCHEGO. Aunque hay constancia de que se ha intentado elaborar en otros lugares, ha sido imposible imitar tantos y tan antiguos factores al mismo tiempo más allá de las fronteras de La Mancha.
La Jaraba es una finca cerrada bajo una misma linde, lo que permite desarrollar sus cultivos y explotaciones con un total control en todos los procesos.
Debemos entender el “Pago” como un lugar-enclave con suelos de condiciones extraordinarias y con microclimas que favorecen el crecimiento de un determinado tipo de cultivos, los cuales potencian sus cualidades y dan lugar a productos con personalidad y estilo únicos.
La Jaraba se encuentra sobre el paraje histórico del mismo nombre, entre los términos de Villarrobledo y El Provencio, en pleno corazón de La Mancha.
Históricos hallazgos de asentamientos de la época del Paleolítico han demostrado las bondades de la tierra de La Jaraba para la agricultura y ganadería. Iberos, Romanos, Visigodos y Árabes encontraron aquí un enclave único para establecer sus campamentos. Fruto de ello, La Jaraba recibe su nombre de los árabes que la definieron como: “tierra abundante en agua”.
Ya en los albores del siglo XXI, la finca cambia de propietario, el cual revoluciona el sistema productivo y, concretamente, recupera y mejora la viña, olivar y explotación ganadera, construyendo además una bodega, quesería y almazara. Convirtiendo Pago de La Jaraba en una explotación agroalimentaria integral y sostenible, con el claro objetivo de engrandecer la calidad de los productos por los que antaño era reconocida la finca. Estamos tan orgullosos de nuestros productos que todos ellos, Vino, Queso Manchego Artesano y Aceite de Oliva Virgen Extra son comercializados exclusivamente bajo nuestras propias marcas: Pago de La Jaraba, La Jaraba, Viña Jaraba y Azagador.