La Jaraba es una finca cerrada bajo una misma linde, lo que permite desarrollar sus cultivos y explotaciones con un total control en todos los procesos.
Debemos entender el “Pago” como un lugar-enclave con suelos de condiciones extraordinarias y con microclimas que favorecen el crecimiento de un determinado tipo de cultivos, los cuales potencian sus cualidades y dan lugar a productos con personalidad y estilo únicos.
La Jaraba se encuentra sobre el paraje histórico del mismo nombre, entre los términos de Villarrobledo y El Provencio, en pleno corazón de La Mancha.
Históricos hallazgos de asentamientos de la época del Paleolítico han demostrado las bondades de la tierra de La Jaraba para la agricultura y ganadería. Iberos, Romanos, Visigodos y Árabes encontraron aquí un enclave único para establecer sus campamentos. Fruto de ello, La Jaraba recibe su nombre de los árabes que la definieron como: “tierra abundante en agua”.
Ya en los albores del siglo XXI, la finca cambia de propietario, el cual revoluciona el sistema productivo y, concretamente, recupera y mejora la viña, olivar y explotación ganadera, construyendo además una bodega, quesería y almazara. Convirtiendo Pago de La Jaraba en una explotación agroalimentaria integral y sostenible, con el claro objetivo de engrandecer la calidad de los productos por los que antaño era reconocida la finca. Estamos tan orgullosos de nuestros productos que todos ellos, Vino, Queso Manchego Artesano y Aceite de Oliva Virgen Extra son comercializados exclusivamente bajo nuestras propias marcas: Pago de La Jaraba, La Jaraba, Viña Jaraba y Azagador.