La firma Bañón es el fruto de dos siglos de tradición olivarera, de la pasión de una familia que ha trasmitido su oficio a lo largo de cuatro generaciones, de la innovación continua y de una clara apuesta por la calidad.
La máxima expresión de ese saber hacer y esa búsqueda de la excelencia es Bañón Primer Día de Cosecha. Un Aceite de Oliva Virgen Extra que supone apenas un 1% de la producción total de esta almazara jienense ya que procede de una cuidada selección de aceitunas Picual recolectadas en el momento óptimo de maduración y cuyo rendimiento en la molturación es de sólo el 9% dando lugar a un líquido mucho más intenso y rico en matices organolépticos.
La recolección temprana ha dejado de ser una moda para convertirse en un modelo de calidad. Por eso, el AOVE Primer Día de Cosecha, el producto estrella de Aceites Bañón, es uno de los primeros en la provincia de Jaén en iniciarla a principios de octubre. Además de temprana, la cosecha se realiza de noche, aprovechando los beneficios que las bajas temperaturas tienen para con el fruto, con una máquina que hace que caiga por vibración y que incorpora un paraguas invertido que recoge la aceituna sin que ésta llegue a tocar el suelo. El traslado hasta la almazara se hace también en la misma noche, a baja temperatura, para que su posterior molturación y extracción del aceite sea lo más fría posible dando como resultado un aceite más puro y natural.
El AOVE Bañón Primer Día de Cosecha destaca por su intensidad aromática a notas frutales y vegetales, principalmente a plátano, almendra, hojas verdes, hierba fresca y tomatera y con toques también a alcachofa y frutos rojos. En boca destacan sus aromas frutales, apreciándose un ligero y fino amargor en sintonía con el leve picor final. Se trata de un aceite muy equilibrado ideal para aliños, aderezo de pan y demás consumos en crudo, aunque también es perfecto para frituras y para utilizarlo en repostería, sobre todo con frutas y chocolate.
La calidad y singularidad del producto se reflejan también en su packaging que ha sido premiado con la medalla de oro al Mejor Diseño Innovador en el Concurso Internacional Evooleum Awards 2016 y el primer premio en Olipremium 2017. Su minimalista botella es de vidrio cosmético de primera calidad, similar al de las botellas que utilizan las ginebras premium, con un tapón sintético y dosificador que protegen el aceite de elementos externos. Tanto la botella como la tipografía, elegante y simple, reflejan la consistencia y la evolución de una empresa familiar bicentenaria que ha rejuvenecido su espíritu y apuesta por la innovación.