De color amarillo pálido con reflejos dorados. En nariz es un vino con un toque de flor de azahar, hierbas aromáticas como la manzanilla o el poleo junto a aromas de fruta cítrica con un fondo de miel y sutiles notas de vainilla y canela.
En boca es un vino untuoso y sedoso, con mucho volumen glicérico, de acidez viva y fresca, largo, agradable y muy equilibrado.
Es un vino magnífico para los postres de chocolate blanco, crema catalana, bizcochos, pera o nueces. También para aperitivos elaborados como canapés, foie o quesos azules.
Las uvas de desrapan y maceran en frío con sus pieles durante 24 horas. Se sangra y se obtiene el mosto flor al que se añade el alcohol para parar la fermentación. Entre 15 y 20 días con lías finas con battonage periódico. Finalmente pasa a barrica. Cuando se embotella, las barricas no se vacían nunca del todo.