Queso de oveja curado elaborado en Castilla La Mancha, se madura durante 6 meses con temperatura y humedad controlada para su perfecto acabado.
Cuando llega a esta maduración se le somete a un proceso único e innovador en el que se le perforan unos orificios con una maquina única en el mercado, para poder introducir pesto, elaborado en nuestra propia empresa, con nuestro propio queso.
Este queso tiene sabores que te transportan a otro lugar, reconociendo el queso al principio y después el sabor inconfundible de la albahaca junto con el aceite de oliva virgen extra que le da un toque muy personal.