Podemos fácilmente encontrar numerosas fuentes que señalan que el origen de esta joya única de la confitería española, que a día de hoy conocemos con el nombre de "mantecados" en general, se remonta a los tiempos de la Reconquista, antes incluso del descubrimiento de las Américas en el año 1492.
Existen referencias literarias, tradiciones y leyendas, que muy posiblemente recogen que este mantecado era el suculento manjar que ofreció en señalada ocasión el Conde de Benavente a su Señor Don Felipe II, "El Rey más famoso de las Españas", a su augusta esposa Isabel de Valois (el gran amor de Felipe II). Por ello, nuestros mantecados han adoptado este nombre.
El mantecado Felipe II es el primero y más antiguo mantecado de España registrado en la oficina de patentes y marcas del Ministerio de Industria, Comercio y Turismo.
Este dulce distintivo de la variada repostería de nuestro Siglo de Oro, compuesto de harina de trigo, azúcar glas, manteca de cerdo - de la que recibe el nombre de mantecado - y harina de almendra Marcona, se elaboraba artesanalmente en pequeños bloques. El paso del tiempo redujo el tamaño del dulce y lo envolvía en papel de seda.
Y así se presenta, ya en los albores del siglo XX, a la Exposición Internacional de Madrid de 1903. Es allí donde alcanza el preciado premio de la "Medalla de Oro" junto con Diploma de Honor de 1ª clase.
Es la única vez que un mantecado de España, ha recibido tal cualificado galardón.
Asimismo, la CONFITERÍA BLANCANIEVES TEJEDOR - obrador familiar artesano de los Mantecados FELIPE II - ha sido galardonada con Medallas de Oro, Estrellas, Trofeos, Premios y Diplomas de Honor recogidos en: Madrid (España), Lisboa (Portugal), Ginebra (Suiza), París (Francia), Varsovia (Polonia), Buenos Aires (Argentina), Ciudad de México (México), Ámsterdam (Holanda), Viena (Austria), Bruselas (Bélgica), La Valeta (Malta), Roma (Italia), Múnich (Alemania) y Praga (República Checa).
Son importantes para destacar las siguientes distinciones:
Así como en su Imperio "no se puso el sol", podríamos decir lo mismo del Mantecado FELIPE II, ya que esta delicia de la repostería española, está muy extendida por el mundo entero. Podemos así concluir que después de siglos los mantecados FELIPE II siguen siendo los más distinguidos y deseados.