El Consejo Regulador de la IGP Aceite de Jaén garantiza la calidad y autenticidad del aceite de oliva producido en esta región de España. Esta distinción certifica que el producto se elabora en un área geográfica concreta, con una calidad superior al estándar. Sus funciones abarcan:
Control y Certificación: Supervisa que el aceite cumpla los estándares de calidad .
Promoción: Fomenta el Aceite de Jaén IGP en mercados nacionales e internacionales para aumentar su reconocimiento.
Vigilancia: Protege la denominación contra usos indebidos, salvaguardando su reputación e integridad.
Gracias a su labor, el Aceite de Jaén se distingue por características únicas y alta calidad, con el fin que los consumidores reciban siempre un producto auténtico.