Rosado fresco y aromático, con notas de fruta roja y final suave y refrescante.

Alba es el vino rosado elaborado por la bodega Encina Blanca de Alburquerque, situada en la provincia de Badajoz (Extremadura). Forma parte de la trilogía de vinos jóvenes de la bodega —Cenit (blanco), Alba (rosado) y Ocaso (tinto)— concebidos para representar distintos momentos del día y destacar el carácter fresco y frutal del viñedo. Concepto del vino El nombre Alba hace referencia al amanecer y simboliza un vino delicado y luminoso, pensado para transmitir frescura, suavidad y vivacidad. Se elabora siguiendo la filosofía de la bodega de recuperar y valorizar variedades tradicionales cultivadas en viñedos ecológicos de la zona de Alburquerque. Elaboración El vino se produce a partir de uvas cuidadosamente seleccionadas y vendimiadas en su punto óptimo de maduración. La vinificación se realiza mediante fermentación a temperatura controlada, generalmente en depósitos de acero inoxidable, con el objetivo de conservar los aromas primarios de la uva y mantener un perfil fresco y expresivo. Este estilo de elaboración es habitual en los vinos jóvenes de la bodega. Perfil sensorial En copa, Alba presenta un color rosado brillante, limpio y atractivo. En nariz se muestra intenso y fresco, con predominio de aromas de frutas rojas como fresa o frambuesa, acompañados de matices florales que aportan elegancia. En boca es ligero, equilibrado y muy refrescante, con buena acidez y una textura suave que deja un final agradable y frutal. Este estilo lo convierte en un vino fácil de beber y muy versátil gastronómicamente. Estilo y consumo Se trata de un rosado pensado para disfrutarse joven, ideal como vino de aperitivo o para acompañar platos ligeros como ensaladas, arroces, pescados suaves, tapas o cocina mediterránea.

Encina Blanca de Alburquerque es más que una bodega o un vino, es un proyecto muy personal que comenzó con la búsqueda, entre los viñedos centenarios del municipio de Alburquerque, de las variedades tradicionales en la viticultura de la zona, que plasman a la perfección el concepto de terroir, donde cada vino expresa los matices y singularidades propias de la variedad y la zona de elaboración.La tradición vitícola de la zona, con sus raíces en el imperio romano, tuvo su máximo apogeo durante el siglo XV, cuando sus vinos fueron deleite para la corte del Rey Juan II de Castilla.

Durante más de diez años, Encina Blanca de Alburquerque ha identificado y reproducido estas variedades milenarias, algunas de ellas únicas en el mundo, en viñedos ecológicos, con los que elaborar vinos únicos y excepcionales. La colección de nuestros vinos supone un homenaje a variedades que han sido históricamente olvidadas por su poca producción, su complicada viticultura y su especial elaboración y que los gustos actuales, por su singularidad, han rescatado.

Encina Blanca de Alburquerque elabora producciones muy limitadas y exclusivas de sus vinos de alta expresión, bajo condiciones de cultivo ecológico, preservando los viñedos, favoreciendo que la naturaleza siga su ciclo y asegurando su máxima expresión.

Todos ellos reconocidos con más de 40 galardones en certámenes nacionales e internacionales de reconocido prestigio, son la expresión de los pilares de Bodega Encina Blanca de Alburquerque: tradición, innovación y respeto por el entorno.