La I.G.P. Ternera Asturiana distingue la carne de vacuno entre los 6 y 18 meses, de las razas autóctonas “Asturiana de los Valles” y “Asturiana de la Montaña”, procedentes de animales nacidos, criado, sacrificados y faenados en Asturias. Su Consejo Regulador, entidad de control acreditada por ENAC, garantiza al consumidor, mediante controles rutinarios a ganaderías, mataderos, salas de despiece y puntos de venta, que el producto reúne todas las condiciones que lo hacen ser un producto de calidad y seguridad contrastadas. La producción de Ternera Asturiana sigue prácticas de manejo tradicional, respetuosas con el medioambiente y con el bienestar animal en el proceso de cría. Los animales se alimentan con leche materna durante los primeros cinco meses de vida como mínimo, y su alimentación se suplementa con pasto, cereales y leguminosas. El pastoreo es una parte fundamental en el proceso de cría de Ternera Asturiana, y este manejo en extensivo, junto con las características botánicas de los pastos asturianos, confieren al producto características diferenciales. Todo ello garantiza una producción sostenible y una carne tierna, jugosa y saludable, por su alta composición en proteínas de alto valor biológico y baja proporción de grasas, destacando además el alto porcentaje de ácidos grasos omega 3, beneficiosos y esenciales en la dieta. En la actualidad, cerca 6.100 explotaciones ganaderas de carácter familiar, distribuidas por toda Asturias, producen Ternera Asturiana, contribuyendo indiscutiblemente al mantenimiento del medio rural y paisajes asturianos. La Marca de Garantía Vacuno Mayor Asturiano, gestionada por el Consejo Regulador de Ternera Asturiana, certifica animales que superan los 18 meses de edad, en sus respectivas categorías comerciales (buey, vaca, añojo, novilla, cebón y toro), extendiendo los controles a este tipo de carnes más hechas, pero manteniendo la esencia de su sistema productivo, fundamentado en los mismos requisitos que la Ternera Asturiana.