Cuatro generaciones, una misión.
Desde 1910, cuatro generaciones de la familia Castro y González han tenido una misma misión: crear productos ibéricos naturales y compartir con sus clientes la pasión por el entorno natural del cerdo ibérico. Esa pasión y conocimiento han pasado del abuelo Aurelio hasta la actualidad, donde Miguel González y sus dos hijos, Aurelio y Miguel González, continúan hoy con este legado.
Nuestro principal proveedor: la naturaleza.
Nuestros productos ibéricos son el reflejo del entorno en el que nacen: la dehesa, un regalo de la naturaleza donde nuestros cerdos ibéricos crecen y se desarrollan para ofrecer los mejores productos ibéricos. En Castro y González, nuestra prioridad es el cuidado y el desarrollo sostenible de esta fuente de vida, y somos plenamente conscientes de que cada arroyo, encina, alcornoque, llanura y manantial de nuestras dehesas forma parte fundamental de lo que hace únicos nuestros productos ibéricos.